Rodrigo Rivera Morales | Deslegitimación política
El pueblo venezolano vive en estos un estado intenso de incertidumbre. Por un lado, hay una crisis estructural profunda los diversos indicadores así lo señalan. Está presente, día a día, la devaluación e inflación, factores perversos para la economía del ciudadano. El aparato productivo está aniquilado por las erráticas y corruptas políticas dela pandilla gobernante. Jay un inmenso déficit de producción de elementos básicos para satisfacer las necesidades nacionales. Por lo que toca importar, el problema es que hay una enorme deuda y hay desconfianza sobre los que dirigen el gobierno. Hay desempleo, subempleo y alto desempeño en la economía informal. Hay sectores en estado de pobreza, hay desnutrición en ciertos sectores de la población. En fin el chavismo en esa traslocada y oportunista alianza cívico-militar, generando la mayor catástrofe la historia de Venezuela. semejando el calamidad egipcio con las 7 plagas.
Por otro lado, está el anhelo del pueblo venezolano de que se le reconozca su soberanía y se abran las vías para expresar su voluntad. Desea, igualmente, retornar al sistema democrático y las libertades. Hoy luce desconcertado debido a la opacidad en las relaciones USA y la pandilla. El pueblo sabe que no hay Estado de derecho, que hay continuismo por la voluntad de Trump, que hay mesa de diálogo con libreto impuesto desde el imperio. El desconcierto produce extravío en lo que hay que hacer para lograr los objetivos. máxime cuando en el seno del pueblo hay un enorme desencanto político.
El desencantamiento por la política y el desinterés en la participación tienen una causa estructural que empieza por la crisis de los partidos, del liderazgo y el ejercicio de la función pública, también se al cuestiona la ineficacia y abuso del poder convertido en instrumento para el interés personal de los gobernantes. En esta época chavista, aupados con la experiencia de la dictadura cubana, se armó una estrategia para aumentar el descontento en la política y profundizar la indiferencia hacia la política y la función pública, lo que produce un ausencia participativa.
Esa estrategia se montó con una narrativa del gobierno de la existencia de un poderoso enemigo externo que le impedía desarrollar las políticas del bien común, una oposición enemiga del pueblo y vendida o sumisa al enemigo externo. Obviamente, en forma silenciosa y con perversidad iban comprando opositores, no tanto por el apoyo que le pudieran brindar, sino para mostrarlos como los opositores se vendían, lo que aumentaba el descredito de la política. Simultáneamente, una gran campaña soterrada de descalificación de las dirigencia política opositora. Se sabía por la práctica política que en el medio venezolano en los últimos años reinaba el canibalismo político, comerse al adversario para surgir.
A pesar de ello, el pueblo venezolano percibiendo la catástrofe que se avecinaba en 2015 acudió masivo a mostrar su rechazo a la pandilla gobernante, dando respaldo a la oposición, lamentablemente, el liderazgo de ese momento se engolosino y su carencia de formación política sólida no produjo alianzas necesarias con factores de poder diferentes a los políticos, incurriendo en una serie de errores en cadena, sumándose factores de oportunismo política y corrupción en algunos de los dirigentes de los partidos políticos opositores. Por otro lado, la narrativa fue errática, no era posible cumplir lo que se decía, a manera de ejemplo, la entrada de la ayuda humanitaria proclamada por Guiado. Ni cumplir lo dicho desencanta.
La pandilla ha estado en estos 26 años diciendo mentiras y eso es programado. Lo hacen para que le pueblo se desecante más de la política y afirme que todos son embusteros. Han visto ustedes que Delcy sin rubor ni vacilación de ninguna clase dice ahora que el mejor socio para negocios es USSA, que no se había dado negocios por que la prensa y la oposición metían cuentos- Ella ahora olvida los discursos furibundos contra USA y que buscaban otros mercados para no venderles a los norteamericanos imperialistas. El patético Diosdado ahora habla maravillas de los gringos y negocios petroleros, antes decía “ni una gota de petróleo para los gringos”, y “si entran no saldrá ninguno vivo”. Claro, entraron y se llevaron a Maduro. Ahora entran y salen, dan órdenes y manejan la plata. Por supuesto, Diosdado, en su grotesco programa, ahora alaba a los gringos para ganar indulgencias, lo perdonen y le den impunidad. Todo este maraña de mentiras, de negocios turbios, de buscados por la justicia internacional, hoy perdonados, aparecen como paladines de las negociaciones. Todo esto produce mayor confusión y desencanto.
Corresponde a las personas buena voluntad, con auténtica vocación de servicio público y afán de libertades y un Estado de derecho orientado a, bienestar general, debemos enarbolar la madera de la legitimación política con una práctica transparente, de control y participación ciudadana. Fomentar y resguardar la prensa libre, que brinde acceso al ciudadano, que fomente la solidez y transparencia de la sociedad civil, así como una racional opinión pública. Es una tarea ardua y compleja, pero urgente. Debemos defender el futuro de la patria, ¡Hasta el final!
