Jesús Eduardo Troconis Heredia | Los Estados Generales y el Derecho a Soñar
Venezuela necesita reglas claras, confianza institucional y la defensa mosquetera de la Constitución.
La recuperación del país pasa por la consolidación de la legalidad, la inversión petrolera internacional y el fortalecimiento de sus relaciones con Estados Unidos, los países americanos y la Unión Europea.
Después de la extracción del dictador, Nicolás Maduro Moros por el Gobierno de Donald Trump, mediante la espectacular operación militar de los EEUU, realizada el 3 de enero de de 2026, conocida como operación militar de “Resolución Absoluta”, las cosas han cambiado en Venezuela, porque se puso fin a un proceso salvaje de destrucción impía del espíritu nacional, sin precedentes en la historia de la República independiente desde 1810.
A partir de entonces se ha intentado definir la acción del gobierno de Donald John Trump, que no aparece clara en sus objetivos ante la Comunidad Internacional.
Los esfuerzos, sin embargo, comienzan a ganar en transparencia luego del plan anunciado de tres fases bajo el análisis de las Comisiones integradas por la Oposición y el Régimen, presididas por Dinorah Figuera y Jorge Rodríguez , que ahora cuentan con el inteligente Secretario de Estado, Marco Rubio, en las negociaciones relativas a la celebración de las comicios presidenciales en Venezuela. Leí la noticia en la primera página de El Nacional, de inmediato recordé de la vasta consulta electoral lanzada por la Resistencia a millares de ciudadanos franceses, en otras palabras, al pueblo francés aún abatido por las barbaridades de ls Segunda Guerra Mundial para imaginar el país del futuro, apenas habían pasado seis semanas de la liberación de París.
La idea de reorganizar las Estados Generales del renacimiento francés, alusivo al 14 de julio de 1789, cierra con broche de oro la modernidad y proclama los derechos humanos fundamentales:Igualdad, Libertad y Fraternidad.
Voila! la ruta a seguir por Venezuela. He aquí la alternativa para retornar en estas horas aciagas al camino democrático.
La salida electoral o sea el ejercicio del sufragio, considerado la única fuente de legitimidad del Gobernante. Por tanto, se impone el estudio exhaustivo del Registro Electoral a fin de garantizar el sufragio libérrimo, universal y secreto de todos las venezolanas y venezolanos, mayores de 18 años, dentro o fuera del territorio nacional. Conforme a los estudios esmerados de Tomás Páez, nuestra diáspora roza los 8.000.000 millones de ciudadanos.
Debe instituirse el voto manual, lo mismo es indispensable asegurar la participación activa de la observación internacional, proveniente de diferentes países de indubitable condición democrática y de los aquellos Institutos u Organismos independientes y autónomos de capacidad y competencia probadas, me refiero a Human Rights o el Carter Institut o a los institutos de Estudios Iberoamericanos de la Universidad de de Salamanca, de La Universidad de Heidelberg o de la Universidad Rey Juan Carlos.
Desde mi perspectiva se abre una ventana fascinante sobre las esperanzas, las utopías y las fracturas de la conciliación.
Cuando esto escribo están en plena acción las Comisiones del Gobierno y de la Oposición, presididas por Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera con el objeto de lograr entendimiento para la designación tanto de los integrantes del Consejo Nacional Electoral como del Tribunal Supremo de Justicia. Esta agenda otorga prioridad a la libertad de los presos políticos y al reconocimiento a la representación de los partidos políticos. Ambos temas de importancia principal deberían estar ceñidos a lapsos razonables y de ágil resolución.
Los asuntos concernientes a la explotación del Hidrocarburo-Petróleo y Gas- como también los relacionados a la explotación de las minas u otros minerales deberían contar con la atenta participación del Secretario de Estado, Marco Rubio, o todo caso alto representante del Presidente Donald J Trump. El compromiso en el sector de la energía cobraría máximo relieve y contribuiría a una mayor nitidez en el mundo de las relaciones internacionales, con la consecuencia de eliminar suspicacias y reforzar la respetabilidad y credibilidad del difícil y peculiar del proceso de transición que vivimos.
En el intervalo, la dimensión de la convocatoria ciudadana se extiende a Francia entera a través de los Comités de liberación, encargados de recoger las dolencias de la población en las ciudades, en los barrios, a través de dispositivos bien estructurados tales como las asambleas populares o la utilización de los famosos Cahiers de Doléances , instrumento memorable en los cuales se deja constancia de los problemas esenciales que atraviesa la sociedad, una suerte de encuestas o investigaciones de campo sobre el sector que se aborda. Asimismo, destacable es, a pesar de los inconvenientes, la realización de asambleas en todas partes. En las salas de fiesta, en los teatros, en las escuelas, en los Cafés. Pero es de advertir que les Cahiers’ son considerados portadores de un imaginario de progreso social y de una confianza plena en las capacidades de transformación social, lo cual propicia “sueños razonables” en relación a las necesidades o ausencias que se constatan en los Cahiers o Cuadernos utilizados como instrumentos para investigar los múltiples problemas que padecen los segmentos visitados. Todo lo cual, crea la esperanza de modernización del país, el rol del Estado o la extensión de la protección social.
El puesto que debe ocupar la mujer o la inmigración suscitan posiciones diametralmente opuestas.
El mundo rural demanda su parte. Las diferencias entre la vida en las ciudades consideradas como beneficiarias del progreso ,en contraste, con la vida rural en la campiña que se estima relegada. En Francia como en la mayoría de los países europeos semejante desigualdad en los planos material, intelectual y social es mortal para el equilibrio deseable de la vida en sociedad.
La concepción de una alianza entre EEUU y Venezuela no tendría ningún sentido si se trata de una banalidad pero sería trascendental si ejercemos el Derecho a soñar en una relación entre iguales porque ambos, Venezuela y los Estados Unidos de Norteamérica, adherimos la Democracia como sistema político y forma de vida.
Madrid,1 de octubre de 2026.
