El diario plural del Zulia

Dr. Reyber Parra Contreras | Apuntes del Cronista: Nuevo Cementerio (El Cuadrado)

A finales del siglo XIX Maracaibo se encontraba en franco crecimiento urbano y demográfico; para 1873 se estima que la ciudad tenía 30 mil habitantes, mientras que para la última década del referido siglo la cifra se elevó a cerca de 40 mil, y su perímetro urbano -según Germán Cardozo Galué-, “se había extendido hacia el norte, con el municipio Santa Lucía, y hacia el oeste surgió el municipio Cristo de Aranza. A lo largo de sus calles, que estrenaban cómodas y limpias aceras, se alineaban más de 5.000 casas, en su mayor parte techadas con teja”.

Los cementerios tradicionales de la ciudad, ubicados en la zona posterior a la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá, dejaron de ser suficientes para atender la demanda de inhumaciones en aquella época. Además, estos cementerios del área conocida como El Tránsito (es decir, el paso de la muerte a la vida eterna), tanto el de los fieles católicos como el de los extranjeros o protestantes, presentaban problemas en cuanto a sus condiciones estructurales y de operatividad.

En consecuencia, surgió la necesidad de dotar a la ciudad de una nueva infraestructura, que viniese a complementar la actividad mortuoria en los cementerios tradicionales.  El bachiller Elías Sánchez Peña y José Andrade (junto con otros maracaiberos) impulsaron la construcción del cementerio El Cuadrado, inaugurado el 12 de noviembre de 1879, recibiendo el nombre oficial de Nuevo Cementerio, pero que el pueblo llamó El Cuadrado por su forma de cuadrilátero. Fue construido al final de la calle Venezuela, donde iniciaba la carretera Las Delicias, justo en lo que fue para entonces la periferia Norte de Maracaibo, por lo que se siguió la tradición hispana del siglo XVIII de ubicar los cementerios en las afueras de los poblados, como medida sanitaria, quedando en el pasado la tradición de sepultar los cuerpos en las iglesias.

El Cuadrado es una fuente histórica que nos habla del pasado de Maracaibo, donde es posible encontrar datos biográficos de destacados personajes, entre ellos: Francisco Eugenio Bustamante, Manuel Dagnino, Antonio José Urquinaona y muchos más.  Además, posee un valor artístico, con esculturas y monumentos que nos ubican en el ámbito de la espiritualidad y la estética, como es el caso de la tumba del general Luís Boscán y las de los doctores Jesús Enrique Lossada y Guillermo Quintero Luzardo. Destaca, igualmente, la pieza escultórica en la tumba de E. Vargas: un imponente ángel que parece elevarse sobre su pedestal, apuntando con la mano derecha hacia el cielo; y cerca de este, la figura solemne de Jesucristo con túnica orlada, ubicada en la tumba de Gustavo Montiel.

Estos son solo algunos de los muchos valores patrimoniales que pueden ubicarse en El Cuadrado, razón por la cual el 04 de abril de 2007 fue declarado Patrimonio Histórico Cultural del Estado Zulia, según decreto número 630 de la Gobernación del Estado Zulia.

Recientemente tuvimos la oportunidad de caminar por sus espacios, con la grata compañía del amigo y locutor zuliano Enio Trujillo. Desde hace varios años, el cementerio presenta un estado de abandono y ha sido continuamente vandalizado; se observa que muchas de sus tumbas se encuentran profanadas y gran cantidad de esculturas han sido destruidas o robadas. Actualmente, la Gobernación del Estado Zulia y la Alcaldía de Maracaibo realizan labores de limpieza y desmalezamiento en el camposanto, iniciativa que contribuye a su rescate, siendo un primer paso para un trabajo de mayor alcance, el cual consiste en crear las condiciones institucionales y organizativas para que este patrimonio arquitectónico de Maracaibo perdure, como parte de nuestra historia e identidad.

En este sentido, sugerimos que la Alcaldía de Maracaibo, por medio del Servicio Desconcentrado de Cementerios Municipales, integre el cementerio El Cuadrado al ámbito de su competencia, con el propósito de establecer un orden administrativo y gerencial que haga viable su sostenimiento, en el marco de lo dispuesto en la Ley de Protección y Defensa del Patrimonio  Cultural, que en su artículo 2 atribuye al Estado venezolano y a la ciudadanía,  la obligatoriedad de la defensa del patrimonio cultural de la República.

*Cronista de Maracaibo. Profesor de historia de Venezuela en la Universidad del Zulia. Miembro de la Academia de Historia del Estado Zulia, E-mail: [email protected] Instagram: @cronistademaracaibo X: @CronMaracaibo TikTok: @cronistademaracaibo

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