Andrés Hernández Alende | Trump ante el mundo: amenazas y falsedades en la sede de la ONU
Como era de esperar, el discurso del presidente estadounidense Donald Trump ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el pasado 22 de septiembre, no estuvo exento de polémica.
Profirió sus esperadas amenazas contra Irán, diciendo que si no aceptaban un trato los aniquilaría, los llevaría “al infierno”. Dijo que Cuba era “un estado fallido” que pronto va a caer (y cómo no va a ser un estado fallido, si ha sometido a la isla a un bloqueo devastador). Le exigió a México que controlara a los carteles de la droga. Y afirmó que utilizaría la fuerza militar en América Latina para evitar cualquier amenaza a Estados Unidos.
A las bravatas agregó no pocas falsedades o imprecisiones con el propósito de realzar su labor en la Casa Blanca. Por ejemplo, anunció que “la tasa de pobreza ha tocado su cota más baja en Estados Unidos en toda nuestra historia. Hemos levantado a 1,5 millones de compatriotas de la pobreza solo el año pasado”. Trump hizo referencia al informe anual publicado días antes por la Oficina del Censo de Estados Unidos. El informe, en efecto, indicó que la tasa oficial de pobreza en Estados Unidos cayó al 10,2%, y que 1,5 millones de personas salieron de la pobreza en el período estudiado. Pero en rigor, no fue la cota más baja del índice de pobreza en toda la historia nacional, sino desde que se comenzaron a recopilar esos registros, en 1959. Además, la estadística ignora que muchas personas siguen sufriendo problemas económicos debido al incremento del precio de los combustibles y, en general, del costo de la vida.
En cuanto a su política sobre la inmigración, Trump aseguró que “en los últimos 16 meses han entrado cero inmigrantes ilegales a Estados Unidos”. La afirmación es falsa. La Patrulla Fronteriza sigue reportando detenciones y cruces de personas sin documentos continuamente, especialmente en la frontera sur.
En cuanto a la delincuencia en Washington, Trump dijo que cuando regresó a la Casa Blanca, el 20 de enero de 2025, la capital “estaba infestada de crimen” pero ahora “el crimen ha bajado 87%”. Sin embargo, la propia Policía Metropolitana de Washington lo desmiente: la delincuencia en la ciudad ha disminuido un 15% en comparación con el año anterior y un 23% en comparación con 2024, no el 87% que Trump señaló. Y los delitos violentos en Washington tuvieron un incremento del 9% respecto a 2025.
En la palestra internacional, Trump afirmó que por el estrecho de Ormuz ya está pasando más petróleo que desde el principio de la guerra con Irán, y que “la Marina de Estados Unidos ha escoltado más de 1.000 millones de barriles de petróleo”. Pero el pasado junio, el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), encargado de defender los intereses estadounidenses en el Oriente Medio, y el propio Trump aseguraron haber movido cerca de 100 millones de barriles mediante misiones de apoyo a buques comerciales. La cifra que dio el mandatario en su discurso ante la Asamblea General parece a todas luces muy inflada.
Trump afirmó también que Estados Unidos posee más municiones de las que podría imaginar utilizar y que sus reservas se acumulan a niveles sin precedentes. Pero los informes muestran una severa disminución de las reservas de armamentos. Específicamente, debido a la guerra con Irán, las fuerzas armadas estadounidenses han sufrido una falta alarmante de interceptores de misiles avanzados en Europa. Y la Oficina del Inspector General del Departamento de Defensa ha advertido de serias dificultades estructurales para reponer los inventarios.
Tampoco es cierta la afirmación de Trump de que las operaciones militares que ordenó cerca de las costas sudamericanas –infringiendo el derecho internacional– han reducido el tráfico marítimo de drogas en un 97%. Informes de la Agencia de Lucha Contra las Drogas (DEA) y de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) revelan que los bombardeos y ataques contra presuntas narcolanchas en el Caribe y el Pacífico no han frenado el flujo de narcóticos. De hecho, los decomisos generales aumentaron tras el inicio de los ataques, lo que indica que sigue llegando gran cantidad de drogas a Estados Unidos, el mayor mercado consumidor de estupefacientes del mundo.
Las amenazas de Trump reafirman el marcado carácter imperialista que su gobierno le imprime a la política exterior estadounidense. Y sus falsedades y exageraciones forman parte del estilo polémico del mandatario, que sueña con pasar a la historia como el mejor presidente de Estados Unidos. A estas alturas ya deberíamos saber que Trump nunca permite que la realidad le estropee un buen discurso.[FIRMAS PRESS]
Andrés Hernández Alende es un escritor y periodista radicado en Miami. Sus novelas más recientes son El ocaso y La espada macedonia, publicadas por Mundiediciones. También ha publicado el ensayo Biden y el legado de Trumpcon Mundiedicionesy el ensayoUna plaga del siglo XXI, sobre la pandemia del COVID-19.
