Spot con Chávez tras incursión militar de EE.UU. acentúa crisis de los Rodríguez en el chavismo
La autorización concedida por el gobierno de Delcy Rodríguez para la exhibición militar del Comando Sur estadounidense en Caracas abrió una nueva fractura visible dentro del chavismo histórico y dejó al descubierto una crisis ideológica que ya no puede ocultarse tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Lo ocurrido este sábado golpeó directamente el corazón simbólico de la revolución bolivariana.
Durante más de dos décadas, el chavismo construyó su identidad sobre el enfrentamiento permanente contra Washington, el discurso antiimperialista y la defensa de la soberanía nacional. Por eso, la imagen de aeronaves militares estadounidenses operando en cielo venezolano terminó siendo interpretada por sectores revolucionarios como una rendición política.

El impacto fue tan fuerte que el gobierno intentó contener la indignación con una operación propagandística encabezada por el ministro Miguel Pérez Pirela. Desde el aparato comunicacional oficial difundieron un spot utilizando fragmentos de discursos de Hugo Chávez para justificar la postura de moderación asumida por el Ejecutivo frente a Estados Unidos.
La pieza insistía en conceptos como “controlar las emociones”, “esperar el momento correcto” y “garantizar la estabilidad del Estado”. Además, tildaba a quienes se oponen a lo sucedido como "tirapiedras". El clip detonó rabia entre activistas chavistas que sintieron que se estaba manipulando el legado de Chávez para justificar una posición que consideran genuflexa.
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En contra del spot de Pérez Pirela
Luigino Bracci, identificado históricamente con el chavismo radical y las plataformas de comunicación revolucionaria, fue contundente en la red social X.
¿Saben qué es desagradable?”, escribió Bracci. “Que autoridades venezolanas, en vez de saber comprender la arrechera muy justificada que tiene la gente al ver aeronaves militares estadounidenses irrespetando la Patria de Bolívar por segunda vez este año, saquen un video descontextualizado de Hugo Chávez para llamar ‘tirapiedras de barrio’ a quienes legítimamente han expresado su arrechera”.
Bracci no cuestiona únicamente la autorización de los ejercicios militares sino el desprecio del gobierno de Delcy Rodríguez hacia la reacción popular de sus propias bases.
El comunicador fue todavía más lejos al admitir algo políticamente delicado para el oficialismo: las protestas contra la presencia estadounidense surgieron de manera espontánea.
Yo fuera el gobierno o el PSUV y más bien estaría contento de que la gente está saliendo sin convocatoria y sin que ningún líder los llame, a expresar su arrechera contra Trump, el imperialismo y sus balurdos intentos de humillarnos”, afirmó.
Lo que Bracci describe es un fenómeno que el chavismo había perdido hace años: movilización orgánica, emocional y no dirigida desde el aparato estatal. Por eso su reflexión final termina convirtiéndose en una especie de grito interno de desencanto: “Ojalá aparezca un mejor liderazgo en nuestro chavismo”.
Jaua y un llamado a la resistencia
Elías Jaua, exvicepresidente de la República y exdirigente del PSUV, agradeció públicamente a los venezolanos que protestaron contra los ejercicios militares estadounidenses y describió las reacciones ciudadanas como una ruptura del miedo y del silencio.
“Este mensaje de agradecimiento va dirigido a cada venezolano y venezolana que hoy expresó su rabia, su inconformidad”, escribió. Luego enumeró escenas cargadas de simbolismo político: familias izando la bandera venezolana, jóvenes pintando grafitis, movimientos sociales reuniéndose en plazas y ciudadanos entonando el himno nacional “frente a la ignominia”.
En un texto difundido en redes sociales sostiene que el país comienza a reaccionar frente a una “ocupación” y una “administración colonial” que, según él, se intenta normalizar.
Hay importantes sectores de la población que no están dispuestos a naturalizar la ocupación ni la administración colonial que se nos ha impuesto como nación”, afirma.
Jaua también destaca otro elemento incómodo para el oficialismo: la capacidad de autoconvocatoria. “Miles de iniciativas rodando por las redes, de boca en boca, rompieron el consenso que se nos intenta imponer”, escribió, resaltando que las manifestaciones surgieron sin dirección partidista ni estructuras oficiales.

El exvicepresidente incluso habló del nacimiento de una nueva etapa política dentro del chavismo crítico. “Tal vez este 23 de mayo de 2026 pase a la historia no como el día en que el ocupante extranjero se atrevió a realizar ejercicios militares en suelo patrio, sino como el día en que inició la resistencia cívica que nos conducirá a recuperar nuestra independencia nacional”.
La declaración deja ver hasta qué punto parte del chavismo histórico percibe que el proyecto bolivariano atraviesa una crisis existencial.
Iris Varela, directa y sin filtros
La diputada Iris Varela también se sumó a las críticas con un mensaje incendiario en X:
Váyanse al carajo yankees de mierda! El pueblo venezolano jamás se dejará aplastar por imperio alguno”.
Aunque evitó confrontar directamente a Delcy Rodríguez, su declaración reflejó el enorme malestar que atraviesa a sectores radicales del chavismo.
Entretanto, el gobierno intenta proyectar pragmatismo y estabilidad frente a Estados Unidos, una parte importante de su base histórica interpreta esos movimientos como señales de claudicación ideológica.
Sin embargo, la contradicción es cada vez más difícil de ocultar. Parece que los Rodríguez necesitan coexistir con Washington para sostenerse, pero cada gesto de acercamiento erosiona el relato antiimperialista que le dio cohesión durante décadas. Y esa erosión ya no la denuncia la oposición. La sobre exponen antiguos guardianes de la revolución.
