Protesta sindical exige libertad para Orlando Ramírez en Caracas
En un acto de valentía y determinación, un grupo de la Coalición Sindical Nacional se congregó este viernes 2 de octubre frente al Despacho del Defensor del Pueblo en la avenida Urdaneta de Caracas. El motivo de la protesta: exigir la liberación de Orlando Ramírez, un dirigente sindical detenido tras participar en una manifestación por beneficios laborales ante el Ministerio de Transporte en Chacao.
Ángel García, secretario de reclamos del sindicato nacional de funcionarios públicos del ministerio de Transporte y miembro activo de la Coalición, reveló que Ramírez está bajo custodia desde el 8 de septiembre. Sin embargo, fue solo el 1 de octubre que los miembros del sindicato se dieron cuenta de su ausencia en las actividades programadas. "Ese día estábamos en el Ministerio de Transporte Terrestre y esperábamos que las autoridades nos atendieran. Lamentablemente fue una burla más de Francisco Garcés y sus compañeros que dijeron que nos iban a atender y no nos atendieron", expresó García.
La situación se tornó tensa cuando Ramírez tuvo una "pequeña discusión" con el personal de seguridad del ministerio, lo que, según García, podría haber precipitado su arresto. Al no tener información sobre el paradero del dirigente, la Coalición decidió entregar una comunicación a la Defensora del Pueblo, Egleé González Lobato, exigiendo claridad sobre los motivos de la detención y las condiciones en las que se encuentra Ramírez.
García se mostró indignado ante la falta de información: "Tenemos que saber dónde está y por qué lo detuvieron, o ¿es que hablar de beneficios y pensar diferente es un delito?". Además, anunció que realizarán recorridos por diversos centros policiales en busca de respuestas y reafirmó su compromiso de permanecer en las calles hasta que Ramírez obtenga su libertad plena.
La detención de Orlando Ramírez no solo representa un ataque a un líder sindical, sino que también pone en tela de juicio la libertad de expresión y de protesta en un país donde la lucha por derechos laborales se ha vuelto cada vez más precaria.
