El diario plural del Zulia

Cabimas vuelve al radar petrolero con la apuesta de inversión de EE. UU.

La ciudad zuliana concentra parte de los esfuerzos para reactivar la industria petrolera venezolana. Empresas extranjeras evalúan recuperar pozos e infraestructura deteriorada tras años de paralización. Los apagones, la falta de financiamiento y el deterioro de los servicios siguen siendo obstáculos para la recuperación

Cabimas, una de las ciudades que protagonizó el auge petrolero venezolano, vuelve a ocupar un lugar estratégico en los planes para recuperar la industria energética del país, en medio de la expectativa por el regreso de inversionistas estadounidenses y la reactivación de instalaciones que permanecen deterioradas.

En un reportaje publicado por The Wall Street Journal y difundido este 10 de octubre por Bitlyanews, se describe el estado de los campos petroleros del occidente venezolano, donde torres oxidadas, plataformas deterioradas y tuberías averiadas evidencian el deterioro de una infraestructura que durante décadas impulsó la economía nacional.

Los habitantes de la zona mantienen expectativas ante la posibilidad de que lleguen nuevas inversiones y se recuperen empleos y servicios. Sin embargo, también expresan dudas sobre cuánto tiempo podría tomar la recuperación y si sus beneficios llegarán a las comunidades.

José Medina, pescador y padre de cinco hijos, manifestó su esperanza de que regresen las empresas extranjeras para mejorar las condiciones de vida. Aun así, advirtió que el proceso podría prolongarse: "Se siente como si no avanzáramos ni retrocediéramos".

Inversiones y desafíos para elevar la producción

El reportaje señala que la producción petrolera venezolana se ha mantenido ligeramente por encima del millón de barriles diarios desde enero, una cifra superior a los cerca de 500.000 barriles diarios registrados en 2020, pero todavía distante de los más de 3,2 millones que se producían a finales de la década de 1990.

En una conferencia celebrada en Caracas, con la participación de más de 650 ejecutivos de compañías energéticas internacionales, funcionarios estadounidenses destacaron acuerdos recientes con Chevron y la empresa de equipos eléctricos GE Vernova como señales de una posible reactivación del sector petrolero y eléctrico.

No obstante, representantes de la industria identificaron varios obstáculos para aumentar la producción, entre ellos las fallas del suministro eléctrico, la escasez de contratistas especializados y las dificultades para conseguir financiamiento en medio de las sanciones estadounidenses.

Según William Antonio, directivo de la compañía de servicios energéticos SLB, solo un tercio de los 30.000 pozos petroleros del país permanece activo, una situación que refleja la magnitud de las tareas pendientes para recuperar la capacidad productiva.

La empresa Maurel & Prom también enfrenta dificultades para ejecutar sus planes. Su subdirector regional, César Álvarez, explicó que la compañía tuvo que retrasar algunas actividades luego de encontrarse con limitaciones operativas.

Cabimas busca recuperar su actividad petrolera

El occidente venezolano concentra algunas de las oportunidades de recuperación más inmediatas debido a la presencia de campos maduros alrededor del lago de Maracaibo. Parte de estas instalaciones, conocidas en el sector como brownfields, podrían reactivarse mediante inversiones y trabajos de reparación.

El reportaje indica que la empresa Pacific Coast Energy Co., con sede en California, inició un programa para reactivar 900 pozos en Cabimas. También señala que varios de los 17 bloques petroleros adquiridos recientemente por North American Blue Energy Partners, mediante una empresa conjunta con el Pentágono, se encuentran en esta región.

A pesar de las expectativas, la recuperación de la industria requerirá inversiones de gran escala y un proceso prolongado. Ejecutivos y especialistas consultados por The Wall Street Journal estiman que reconstruir el sector podría costar cientos de miles de millones de dólares.

Comunidades siguen afectadas por fallas de servicios

Mientras se discuten los proyectos de inversión, los habitantes de las zonas petroleras continúan enfrentando problemas cotidianos. El reportaje describe apagones que pueden extenderse durante horas, suministro irregular de agua y contaminación en las orillas del lago de Maracaibo.

Aracelis Urdaneta, residente del sector El Milagro, en Lagunillas, expresó su frustración por las condiciones de los servicios públicos: "No tenemos servicios y nadie se queja ni hace nada al respecto, porque todo el mundo simplemente se acostumbró a esta porquería".

La publicación también documenta prácticas improvisadas para aprovechar el gas natural de instalaciones petroleras, con riesgos asociados a las fugas de crudo y al deterioro de los equipos.

Así, el eventual regreso de capital extranjero abre expectativas para una región marcada por la actividad petrolera, pero el desafío va más allá de aumentar la producción: también implica recuperar la infraestructura, estabilizar los servicios públicos y mejorar las condiciones de vida de las comunidades que conviven con los campos petroleros.

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