La crisis energética en Cuba se agudiza con nuevo apagón durante la noche de este #10Oct
La crisis energética en Cuba se agrava con un nuevo apagón que deja a miles de cubanos nuevamente a oscuras. Una avería en la línea de transmisión entre Nuevitas y Las Tunas provocó una desconexión parcial del servicio eléctrico en la zona oriental del país, según informó la Unión Eléctrica de Cuba (UNE). Este es el segundo apagón en menos de una semana, poniendo de manifiesto la vulnerabilidad del sistema energético estatal.
El incidente se produce en un contexto de crisis energética severa, caracterizada por averías recurrentes, centrales termoeléctricas envejecidas y una generación insuficiente. A pesar de décadas de gestión estatal, el sistema no ha sido modernizado adecuadamente, lo que ha llevado a una incapacidad para garantizar un servicio esencial.
Los cubanos enfrentan cortes eléctricos que, en algunas localidades, pueden extenderse hasta 20 horas diarias. Estas interrupciones no solo oscurecen los hogares, sino que también impactan el abastecimiento de agua y las comunicaciones telefónicas, afectando así la vida cotidiana y la actividad económica de la población.
Las centrales termoeléctricas, muchas de ellas obsoletas, presentan fallas frecuentes y requieren largos períodos de mantenimiento. Esta fragilidad reduce la capacidad de respuesta ante nuevas averías, lo que agrava aún más las interrupciones cuando el sistema pierde parte de su generación.
La repetición de estas fallas revela las deficiencias de la planificación y gestión energética del régimen cubano, incapaz de ofrecer un servicio fiable a pesar de las crecientes necesidades de la población. Desde principios de año, Cuba ha registrado siete colapsos totales de su red eléctrica, lo que subraya la severidad de la crisis.
A la falta de generación se suma una escasez de combustible, que limita el funcionamiento de los generadores de respaldo y complica las labores de recuperación tras las interrupciones. La UNE ha admitido que estas limitaciones incrementan la vulnerabilidad del sistema y retrasan el restablecimiento del servicio.
A pesar de que el régimen cubano ha impulsado un programa para instalar parques solares con apoyo de China, la realidad es que las fuentes renovables apenas representan el 21% de la matriz energética nacional. Esta expansión tecnológica no ha logrado frenar los apagones ni resolver las carencias de un sistema que sigue dependiendo de centrales termoeléctricas deterioradas.
La población continúa pagando las consecuencias de una crisis que va más allá de un simple fallo técnico. La nueva avería en el este del país resalta la necesidad urgente de asegurar una generación suficiente y una infraestructura confiable. Mientras esto no ocurra, los cubanos seguirán expuestos a apagones prolongados que deterioran sus condiciones de vida y el funcionamiento de los servicios básicos.
