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Bloomberg: Venezuela reduce su riesgo país 52 % mientras avanza la reapertura petrolera

El indicador pasó de 12.671 puntos básicos el 2 de enero a 6.037 puntos el 3 de septiembre, una reducción de 6.634 puntos. La reducción del riesgo país venezolano no comenzó exclusivamente este año. No obstante, el comportamiento observado después de enero de 2026 fue mucho más pronunciado.

El riesgo país de Venezuela se redujo cerca de 52 % en lo que va de 2026, impulsado principalmente por el fuerte movimiento registrado tras el cambio político de enero y por una nueva caída observada entre finales de agosto y comienzos de septiembre, en medio de los acuerdos petroleros promovidos por Estados Unidos.

De acuerdo con datos del EMBI (Emerging Markets Bond Index) de JPMorgan, el indicador pasó de 12.671 puntos básicos el 2 de enero a 6.037 puntos el 3 de septiembre, una reducción de 6.634 puntos.

El EMBI mide la prima que los inversionistas exigen por adquirir deuda de mercados emergentes frente a los bonos del Tesoro estadounidense. Una reducción del indicador suele interpretarse como una menor percepción de riesgo asociada a los bonos de un determinado país.

Sin embargo, el caso venezolano presenta particularidades. El país continúa en default sobre buena parte de su deuda externa desde 2017, no ha culminado un proceso de reestructuración y permanece sin acceso normal a los mercados internacionales de financiamiento. Bloomberg Línea señala, además, que el comportamiento del indicador debe interpretarse tomando en cuenta las condiciones específicas de los bonos venezolanos.

Jonathan Fortun, economista del Institute of International Finance (IIF), advierte que el EMBI venezolano no representa actualmente el costo al que el Estado podría endeudarse en los mercados internacionales.

La razón está relacionada con la situación de impago. El diferencial se calcula a partir de los precios de los bonos existentes y sus condiciones contractuales, por lo que su evolución refleja principalmente cuánto está dispuesto a valorar el mercado esas obligaciones y las expectativas de recuperación que tienen los acreedores.

La mejora, por tanto, no implica que Venezuela haya recuperado automáticamente la capacidad de emitir nueva deuda en condiciones normales.

La reducción del riesgo país venezolano no comenzó exclusivamente este año. Según Bloomberg Línea, el EMBI pasó de 24.963 puntos básicos en enero de 2025 a 12.739 en diciembre de ese mismo año, prácticamente la mitad.

No obstante, el comportamiento observado después de enero de 2026 fue mucho más pronunciado. Posteriormente, entre el 27 de agosto y el 3 de septiembre, el indicador pasó de 6.593 a 6.037 puntos básicos, una reducción de aproximadamente 8 % en apenas una semana. Bloomberg Línea vincula este último movimiento con la reacción de los bonos venezolanos a los nuevos anuncios relacionados con el sector petrolero.

Los acuerdos energéticos han planteado una posible recuperación de la producción petrolera y una mayor llegada de inversión extranjera. En las últimas semanas, varias compañías internacionales han avanzado en proyectos en Venezuela, aunque los términos, inversiones efectivas y cronogramas de producción todavía están sujetos a acuerdos y condiciones específicas.

La eventual recuperación de la producción petrolera podría mejorar el flujo de divisas y elevar el valor potencial de los activos venezolanos. Sin embargo, eso no significa necesariamente que todos esos recursos estarán disponibles para atender la deuda externa.

El resultado dependerá de factores como los contratos petroleros, la participación del Estado en la renta, los mecanismos utilizados para distribuir los ingresos y la forma en que se determine la recuperación de los distintos grupos de acreedores.

Por ello, aunque el descenso del EMBI constituye una señal de cambio en la valoración de los bonos venezolanos, la caída del riesgo país no equivale todavía a una normalización financiera de Venezuela.

El país sigue enfrentando el desafío de reestructurar su deuda externa y recuperar un acceso sostenible al financiamiento internacional.

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