El diario plural del Zulia

Rodrigo Rivera Morales | ¿Por qué el humanismo cristiano?

El primero de los grandes desafíos, que la humanidad enfrenta hoy, es el de la verdad misma del ser-hombre. El límite y la relación entre naturaleza, técnica y moral son cuestiones que interpelan fuertemente la responsabilidad personal y colectiva en relación a los comportamientos que se deben adoptar respecto a lo que el hombre es, a lo que puede hacer y a lo que debe ser. Un segundo desafío es el que presenta la comprensión y la gestión del pluralismo y de las diferencias en todos los ámbitos: de pensamiento, de opción moral, de cultura, de adhesión religiosa, de filosofía del desarrollo humano y social. El tercer desafío es la globalización que tiene un significado más amplio y más profundo que el simplemente económico, porque en la historia se ha abierto una nueva época, que atañe al destino de la humanidad.

Hemos visto en el final del siglo pasado y en este cuarto de siglo que las ideologías radicales y antagónicas del neoliberalismo y social comunismo han sido incapaces de superar las calamidades sociales, de preservar los derechos fundamentales de todos, de vivir en paz y ser proclives a la fraternidad universal. Observamos con profunda preocupación las grandes brechas que se ha abierto en la humanidad, la pobreza, limitación a grandes segmentos de la población de los bienes producidos socialmente, en especial, educación, salud y vivienda. Hay exclusión de amplias capas de la población en las grandes ciudades del orbe.

Por otro lado, la quinta revolución industrial avanza sin control alguno. Salvo las advertencias que han realizado la Iglesia, la Unión Europea y algunos centros académicos. La Inteligencia artificial representa grandes desafíos éticos, Mientras los centros de producción se alinean para apuntalar más el consumismo en el marco de una economía del descarte. Se produce mucha para el desecho, lo peor esa filosofía se pretende trasladare sobre los seres humanos, como los ancianos no hay que cuidarlos y los pobres que se mueran porque ya no sirven. Los gobiernos ya no gobiernan para el pueblo sino para siguen las pautas de los intereses de los poderosos económicamente.

Frente a esta realidad creemos que la salida es asumir el humanismo cristiano como la profecía de un mundo nuevo. Fraterno y solidario. El cristiano sabe que puede encontrar en la doctrina social de la Iglesia los principios de reflexión, los criterios de juicio y las directrices de acción como base para promover un humanismo integral y solidario. Difundir esta doctrina constituye, por tanto, una verdadera prioridad para todo cristiano, en especial para quienes tienen de servicio público, para que las persona iluminadas por ella, sean capaces de interpretar la realidad de hoy y de buscar caminos apropiados para la acción: La enseñanza y la difusión de esta doctrina social forma parte de la misión evangelizadora del cristiano.

El amor cristiano impulsa a la denuncia, a la propuesta y al compromiso con proyección cultural y social, a una laboriosidad eficaz, que apremia a cuantos sienten en su corazón una sincera preocupación por la suerte del hombre a ofrecer su propia contribución. La humanidad comprende cada vez con mayor claridad que se halla ligada por un destino único que exige asumir la responsabilidad en común, inspirada por un humanismo integral y solidario: ve que esta unidad de destino con frecuencia está condicionada e incluso impuesta por la técnica o por la economía y percibe la necesidad de una mayor conciencia moral que oriente el camino común. Estupefactos ante las múltiples innovaciones tecnológicas, los hombres de nuestro tiempo desean ardientemente que el progreso esté orientado al verdadero bien de la humanidad de hoy y del mañana.

Por eso, del humanismo cristiano no entendemos que frente a la necesidad de resolver los profundos y graves problemas existente sen Venezuela, la prioridad sean los negocios. Para que haya progreso debe haber libertad y un pueblo bien alimentado, buena educación y salud. Los gobernantes de la usurpación demuestran su calaña de antipueblo y su interés por el enriquecimiento personal y se han rendido al poderoso para continuar con el saque de la riqueza venezolana. Sabemos que hay una reserva moral grande en el país y dan la cara por que definamos pronto el destino de la patria en búsqueda del bien común y la justicia social. La gente del humanismo cristiano estamos dispuestos a batallar en el seno de la sociedad para llevar el mensaje de fraternidad y solidaridad, que nos conduzca a establecer un estado que priorice al hombre y cochura para esa dignidad humana sea efectiva para todos. Estoy seguro que Alaimo hará esfuerzo para esa realidad. Una consigna urgente es ¡elecciones ya!

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