El diario plural del Zulia

Rodrigo Rivera Morales | Catástrofe económica y social

De nuevo esta en el escenario venezolano una profunda crisis que conduciría inevitablemente a una tragedia humanitaria. Los indicadores muestran aceleración de la devaluación y la inflación. Estos factores producen efecto perverso en el bolsillo del pueblo. Evidentemente, se agudiza la pobreza, la desnutrición se expande entre los más vulnerables: niños y ancianos, se ahonda el desempleo, se incrementa la huida del país en busca de nuevos horizontes, aumento de la deserción escolar, extensión de los índices de morbilidad y lo peor con atención precaria lo que incrementa los índices de mortalidad.

Mientras esto ocurre la pandilla cívico-militar y sus testaferros despluman las reservas de divisas y las colocan a buen recaudo para asegurar su riqueza. La falta de divisas por esa fuga la compensa el Banco Central imprimiendo dinero inorgánico, dado el cuadro inflacionario nacional es igual como si se le echase hojas secas a la candela. Esto demuestra el carácter voraz de la tiranía y su desprecio por el pueblo. Es primero ellos, segundo ellos, tercero ellos y el pueblo echarle los pellejos como a los perros. Sus políticas son criminales, sin violatorias de los principios básicos de la dignidad humana.

La pandilla a sabiendas del inmenso rechazo popular ha recrudecido la represión en todos los niveles. En las barriadas los colectivos y los grupos especiales policiales (BAES) atropellan al pueblo que proteste, a veces, realizan ejecuciones. Apresan a opositores sin causa real, inventan el mismo cuento de conspiración, alianza con el imperialismo e incitación al odio, lo hace para intimidar al pueblo y tener rehenes. Acosan y persiguen a los periodistas, a quine diga la verdad lo secuestran y mantiene desaparecido. Hay una violación permanente y sistemática de los derechos humanos y no hay quine los detenga. El poder judicial en genuflexión ante la dictadura avala la arbitrariedad oficial.

En estos días la maléfica tiranía, actuando igual que los grupos terroristas islámicos ha ido trasladando a los presos políticos y a periodistas a lugar concentrado para tenerlos como rehenes y tener capacidad de negociación. Todas estas maniobras para perpetuarse en el poder o tener pulso para negociar su salida con impunidad, son ingredientes activos que profundizan la crisiseconómico social. Con mucho cinismo, sin una pizca de vergüenza, anuncian progreso y bienestar.

He tenido comentarios directos de trabajadores, profesionales, comerciantes que han dado testimonio de la crisis que viven. Muchas ciudades lucen con abandono, sin dinámica. Por ejemplo, Maracaibo, ciudad sumamente importante, que años atrás mostraba su empuje, su crecimiento, una clase media fuerte, clase trabajadora con salarios dignos suficientes para el trabajador y la familia, hoy luce muy deprimida, consecuencia de la plaga chavista.

El pueblo tiene esperanza que la pandilla caiga y salga del poder. Cree e3n el liderazgo de MCM, sabe quiénes son los traidores y los castigo en las pasadas elecciones. El pueblo conoce que hay oportunistas que se presentan con mensajes de redención social y promesas de enderezar la gestión pública, ha detectado que son falsos y persiguen es su provecho personal. No son tiempo de medias tintas, los intereses nacionales y del pueblo reclaman acción decidida. La crisis fomentada por la perversidad e ineficacia de la pandilla requiere para superarla la buena voluntad de líderes probos, con ética y con vocación de servicio. Estanos seguros que vendrán nuevos y mejores tiempo muy pronto. Es hora de la firmeza. La unidad alrededor de MCM conducirá al éxito. ¡Hasta el final!

 

 

Lea también
Comentarios
Cargando...