El diario plural del Zulia

Ángel Montiel | Unos pocos manejan al mundo

Las imágenes son impresionantes y reveladoras. Dos aviones presidenciales gigantescos aterrizan en la base aérea de Estados Unidos en Elmendorf, Alaska.

La secuencia transmitida en vivo y directo para todo el mundo, no es un mero protocolo diplomático, va más allá y deja un mensaje inequívoco:  las relaciones internacionales se conducirán bilateralmente y de manera personal por los grandes líderes del mundo.

La escena continúa, el presidente Estados Unidos Donald Trump aplaude a su homónimo ruso Vladimir Putin quien es recibido en una alfombra roja y con un fuerte estrechón de manos, para luego dirigirse muy juntos a la limosina presidencial hablando animadamente.

No es casual que el presidente invitado Vladimir Putin este acusado de crímenes de lesa humanidad en la Corte Penal Internacional igual que Benjamin Netanyahu primer ministro israelí, a quien Trump recibió con honores recientemente, nada más ni nada menos que en la Casa Blanca.

El mensaje es claro las consideraciones morales y legales quedan a un lado en la real política internacional.

En este tablero del ajedrez mundial se deja a un lado cualquier elemento perturbador, y los poderes se ejercen directamente de  líder a líder, en especial las tres más grandes potencias Estados Unidos, Rusia y China en términos de poder económico, militar y nuclear.

Se trata de una diplomacia conducida por líderes que proyectan una imagen de fuerza y dominio.

Este modelo desplaza al multilateralismo y concentra el poder entre muy pocos actores con un alto componente geopolítico.

Hoy por hoy el poder mundial que se sustentaba en organismos multilaterales, ha sido sustituido por un escenario totalmente contrario.

Aquella estructura basada en normas e instituciones multilaterales y de consensos mínimos ha sido cambiada por la imposición de las potencias y de unos pocos que las controlan.

El desgaste de instituciones como las Naciones Unidas así como la violación reiterada de las leyes internacionales, de las reglas del comercio internacional se mueven a conveniencia de las potencias mundiales.

La reciente cumbre entre Trump y Putin no es un episodio aislado es un símbolo, son unos códigos que marcan lo que son las relaciones internacionales.

Cualquier acción bélica o política en el tablero de la geopolítica internacional lleva la aprobación de las tres potencias del mundo.

Es más, se pretendía hacer creer que el objetivo de esta cumbre de Putin y Trump era lograr un cese al fuego en Ucrania, y fue una mentira de la larga lista de mentiras que han tratado de instalar en la opinión pública mundial cuando ellos mismos financian está  guerra fratricida.

Este encuentro en Alaska envía una señal a la comunidad internacional, ya las crisis no se resuelven en organismos multilaterales sino entre quienes concentran el mayor poder y están listos para ejercerlo sin contemplaciones.

@angelmontielp

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