Ángel Lombardi | ¿Donald Trump, un mal necesario?
Este texto, es un intento personal de “comprensión” de la coyuntura actual de nuestro país, más allá de la antipatía personal hacia este gánster presidente de Estados Unidos. Y mi rechazo, total y absoluto, a todo tipo de colonialismo e imperialismo.
El “chavismo” como fraude y fracaso histórico, facilitó que esta intervención sucediera, al ubicarse geo-políticamente con el castrismo y el alineamiento global antiestadounidense, dada nuestra ubicación geográfica y nuestros importantes recursos petróleos y potencial económico.
Tarde o temprano esta intervención iba a suceder, por las buenas o por las malas. Y bastó que se llevaran a Maduro, para qué, el “cogollo” del poder en Venezuela, desde el miedo y de manera pragmática y oportunista, pasaron a subordinados y colaboracionistas del imperio.
A partir del 3 de enero, con todo y que el régimen “sigue”, cambió la voz del amo y marcó la ruta, y lo primero es lo primero, el petróleo y la economía. Ya la controlan.
Ahora viene el desmontaje de la dictadura, y nada mejor, que ahora, bajo amenaza, el chavismo derrotado, colabora y tiene que decidir, entre conservar el patrimonio o inmolarse. La historia siempre enseña, que prevalece lo primero
Estamos en “transición tutelada” y aquí entran en juego, los factores políticos y de poder internos, que hoy 1 de agosto, y bajo patrocinio y permiso, del “tutor” entran a negociar la reinstitucionalización del Estado y la Sociedad.
En la línea de llegar a unas elecciones libres, para elegir poderes democráticos, en tiempo indeterminado, aunque el ritmo regulador, lo tendrá el gobierno de Estados Unidos y la movilización social interna.
Esta enorme crisis nacional que venimos padeciendo, en las últimas tres décadas, podría tener “un final feliz” si aterrizamos en la realidad, con una recuperación progresiva de la democracia, entender que por bastante tiempo, nos conviene ser “amigos y socios” de los Estados Unidos.
Por razones geopolíticas objetivas, estamos en el Hemisferio Occidental, declarada “zona de seguridad” en la Doctrina de Seguridad de los Estados Unidos, en una coyuntura de un nuevo reparto de poder multipolar.
El continente americano es la “última trinchera” del imperio americano, que vive una fuerte crisis interna y con el actual conflicto en curso, en Ucrania e Irán y toda la región del Medio Oriente, ha quedado demostrado que ya no es, el poder hegemónico mundial.
Rusia va por lo suyo, China igualmente y el poder global de Estados Unidos ya no es hegemónico. El siglo 20, es cosa del pasado.
Una vez más, la paradoja de la historia, en épocas de fuertes crisis y cambios, para unos, es el desastre y para otros son oportunidades, Venezuela entra en la segunda categoría, una vez más gracias al petróleo.
Con las guerras en curso, se está creando una enorme crisis energética global, de producción y distribución, y ello implica que Venezuela, territorio controlado y cerca de Estados Unidos, necesita producir más petróleo, lo más pronto posible y eso va a ocurrir y habrá más recursos y más actividad económica en los próximos años, empezando con este 2026.
Ojalá no perdamos esta oportunidad, para un salto cualitativo en nuestro desarrollo y no cometamos los errores del pasado siglo 20 petrolero.
Ángel Lombardi Lombardi
Llicenciado en Educación, mención Ciencias Sociales, con especialización en la Universidad Complutense y la Universidad de La Sorbona. Fue rector de la Universidad del Zulia y rector de la Universidad Católica Cecilio Acosta.
