Multimillonarios brasileños entran al negocio petrolero en Venezuela con participación en la Faja del Orinoco
Los multimillonarios brasileños Wesley y Joesley Batista adquirieron una participación en un proyecto de producción petrolera en Venezuela a través de su empresa Fluxus Oil, Gas & Energy, según informó Bloomberg.
De acuerdo con la agencia, Fluxus compró en los últimos meses A&B Oil and Gas, compañía que posee el 49 % de Petrolera Roraima, una empresa mixta conformada junto a Petróleos de Venezuela (Pdvsa). Las fuentes consultadas no revelaron el monto de la operación.
El acuerdo representa el tercer negocio petrolero anunciado en la última semana y forma parte de la reactivación del sector energético venezolano, impulsada por la flexibilización de sanciones estadounidenses y la apertura a nuevos inversionistas. Bloomberg señala que otras firmas como Lionheart Capital y Pacific Coast Energy Co. también han concretado operaciones recientes.
Petrolera Roraima opera en la Faja Petrolífera del Orinoco, una de las mayores reservas de crudo pesado del mundo. El proyecto fue administrado durante años por ConocoPhillips hasta que sus activos en Venezuela fueron expropiados en 2007.
Según las fuentes citadas por Bloomberg, Fluxus prevé elevar la producción del yacimiento hasta 120.000 barriles diarios en cinco años, frente a los cerca de 30.000 barriles diarios que produce actualmente. Asimismo, considera que la operación se ajusta a las licencias emitidas por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
La publicación también señala que la familia Batista mantiene interés en adquirir nuevos activos petroleros y mineros en Venezuela, estrategia que no habría cambiado tras los terremotos registrados el mes pasado en la costa central del país.
Aunque Venezuela posee una de las mayores reservas de petróleo del planeta, su producción cayó desde más de 3 millones de barriles diarios en la década de 1990 hasta alrededor de 1,2 millones de barriles por día en la actualidad, tras años de problemas operativos, decisiones políticas y sanciones internacionales. Pdvsa, por su parte, no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios realizada por Bloomberg.
