Irán descarta un alto el fuego pese a la pausa de ataques de EE. UU.
Irán confirmó este lunes que no ha registrado nuevos ataques de Estados Unidos desde el pasado viernes, tras 13 días consecutivos de bombardeos, aunque aclaró que la actual disminución de las hostilidades no representa un alto el fuego y advirtió que sus fuerzas armadas permanecen en máxima alerta.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, aseguró que la relativa calma responde a la estrategia militar de la República Islámica y no a un acuerdo entre las partes.
"Lo que existe actualmente no se puede llamar un alto el fuego. El hecho de que en los últimos días la situación haya sido más tranquila es resultado de la gestión y la estrategia de las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán", afirmó durante una rueda de prensa.
El vocero también lanzó una advertencia a Washington y aseguró que cualquier nueva acción militar recibirá una respuesta inmediata.
"Cualquier acción que Estados Unidos emprenda será respondida con una respuesta recíproca y contundente", sostuvo Bagaei.
Asimismo, el funcionario rechazó las versiones que apuntan a una posible reanudación de conversaciones directas entre Teherán y Washington para poner fin a la crisis.
"No tenemos actualmente ninguna negociación con Estados Unidos", afirmó, al explicar que los únicos contactos en marcha son con Omán y están relacionados con medidas para regular el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz.
Bagaei también desmintió informaciones difundidas por medios árabes y paquistaníes sobre un supuesto acuerdo para una tregua de diez días, al tiempo que reconoció que pueden existir intercambios indirectos de mensajes a través de países mediadores como Pakistán y Catar.
La República Islámica atraviesa su cuarto día de relativa calma luego de la escalada militar registrada a comienzos de julio, cuando Teherán atacó embarcaciones comerciales en el estrecho de Ormuz en respuesta a la apertura de una ruta marítima alternativa impulsada por Omán con respaldo de Estados Unidos.
Washington respondió con una nueva serie de bombardeos sobre territorio iraní, mientras Teherán lanzó misiles y drones contra objetivos estadounidenses en varios países de Oriente Medio. Además, Irán mantiene el bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz, mientras Estados Unidos reforzó el cerco naval sobre puertos y embarcaciones iraníes en la zona.
