Incendio forestal en Francia deja al descubierto decenas de proyectiles de la Segunda Guerra Mundial
Un incendio forestal de gran magnitud en el suroeste de Francia dejó al descubierto decenas de proyectiles de la Segunda Guerra Mundial, obligando a las autoridades a desplegar equipos especializados para retirar los artefactos explosivos.
El hallazgo se produjo en Le Porge, una de las localidades más afectadas por el incendio registrado cerca de Burdeos, en el departamento de Gironda. Más de 180 viviendas quedaron reducidas a cenizas en esta zona.
En medio del terreno completamente calcinado, los equipos encontraron numerosos proyectiles de aproximadamente 30 centímetros de longitud, oxidados y parcialmente enterrados.
Las autoridades sospechan que algunas de las explosiones escuchadas durante el avance del incendio, que inicialmente fueron atribuidas a cilindros de gas, pudieron haber sido provocadas por la detonación de estos antiguos artefactos.
Desde el pasado viernes, los especialistas han recuperado 75 proyectiles, aunque advierten que podrían existir muchos más bajo tierra.
Como medida de precaución, dos sectores residenciales permanecen cerrados mientras continúan las labores de desminado. En los accesos fueron instalados avisos para alertar a los residentes sobre el peligro potencial de las municiones.
Los artefactos encontrados corresponden principalmente a morteros utilizados durante la Segunda Guerra Mundial, tanto de fabricación alemana como francesa. También fueron localizados algunos proyectiles antitanque con carga explosiva.
Una vez retiradas de la zona, las municiones serán trasladadas a un terreno militar, donde serán destruidas mediante procedimientos controlados.
El incendio en la región de Burdeos forma parte de una intensa temporada de incendios forestales que afecta a Francia y España desde comienzos del verano. El siniestro es considerado el más grave registrado en la zona desde 1949, tras arrasar más de 40.000 hectáreas en aproximadamente diez días.
A pesar de la magnitud del fuego, las llamas no alcanzaron las importantes zonas vitivinícolas de Médoc y Graves.
