EEUU sanciona a banco egipcio y otras entidades por presuntos vínculos financieros con Irán
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció sanciones contra un importante banco egipcio, una empresa y un individuo por presuntas operaciones financieras con entidades iraníes, como parte de una nueva campaña de presión económica contra Teherán.
Banque Misr UAE, filial en Emiratos Árabes del banco estatal egipcio Misr, quedó señalado por Washington, que propuso impedir su acceso como banco corresponsal ante instituciones financieras estadounidenses, tras acusarlo de mantener intercambios financieros con Irán.
La medida representa la primera acción concreta del gobierno de Donald Trump luego de que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, anunciara una estrategia para aumentar la presión económica contra la República Islámica.
Mediante la denominada "Operación Marginado Económico", la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) planteó revocar el acceso de Banque Misr UAE a los servicios de corresponsalía bancaria en Estados Unidos.
"El Tesoro prometió cortar todas las vías de escape económicas que le quedan a Teherán", afirmó Bessent, quien advirtió que las entidades que apoyen a Irán podrían quedar fuera del sistema financiero estadounidense y del acceso al dólar.
Además, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) sancionó a Reza Mohammad Taeedi, gerente de la sucursal de Bank Melli en Dubái, y a Kameng Trading Limited, empresa con sede en Hong Kong señalada de ayudar a blanquear fondos para una casa de cambio iraní sancionada.
De acuerdo con el Departamento del Tesoro, Banque Misr UAE habría procesado alrededor de 1.800 millones de dólares en transacciones vinculadas con 103 compañías que formarían parte de redes financieras paralelas iraníes entre enero de 2024 y junio de 2026.
Por su parte, el gobierno iraní rechazó las nuevas sanciones estadounidenses y aseguró que representan una violación de la Carta de las Naciones Unidas y una extensión de la presión económica contra el país.
Las autoridades de Teherán llamaron a la comunidad internacional a tomar medidas para defender el Estado de derecho y calificaron la ofensiva estadounidense como una "guerra económica".
Estados Unidos lanzó esta campaña bajo la operación "Paria Económico", con la intención de limitar las redes financieras que, según Washington, permiten a Irán evadir sanciones y mantener sus actividades económicas internacionales.
