Chile decreta emergencia preventiva en el norte ante nuevo temporal de lluvias intensas
El Gobierno de Chile decretó una emergencia preventiva ante la llegada de un nuevo sistema frontal que afectará las regiones de Arica y Parinacota y Coquimbo, donde se prevén lluvias intensas hasta el próximo domingo 16 de agosto.
El presidente José Antonio Kast encabezó un comité de emergencia en el Palacio de La Moneda, tras el cual las autoridades anunciaron medidas anticipadas para responder a posibles afectaciones en comunidades e infraestructura.
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, explicó que la medida permitirá adelantar trámites administrativos y coordinar acciones entre las distintas instituciones para reducir los tiempos de respuesta ante una eventual emergencia.
Las autoridades también evalúan una eventual participación de las Fuerzas Armadas, debido a que las regiones mantienen estados de excepción vigentes tras el temporal registrado semanas atrás.
Preparan albergues y equipos de respuesta
La directora del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, advirtió que el nuevo sistema estará acompañado de precipitaciones importantes, fuertes vientos, nevadas y tormentas eléctricas.
Ante este escenario, el Ejecutivo prepara albergues, reforzó el monitoreo de quebradas mediante sistemas remotos y presenciales y dispuso maquinaria para atender eventuales problemas de conectividad.
Las autoridades también mantienen sobre la mesa la posibilidad de suspender las clases en las zonas que puedan resultar afectadas por el temporal.
Chile enfrenta este nuevo episodio después de un temporal iniciado el 14 de julio, que ha afectado de manera intermitente a diez de las 16 regiones del país y ha dejado 15 fallecidos asociados a los distintos eventos.
Según el último balance de Senapred, se contabilizan 2.476 damnificados, 30 viviendas destruidas, 988 con daños mayores y 5.871 con daños menores a nivel nacional.
Pérdidas millonarias por los temporales
Las afectaciones también han generado importantes pérdidas económicas. De acuerdo con estimaciones de la consultora Colliers citadas en el reporte, los daños materiales y de infraestructura, especialmente en instalaciones públicas, rondarían los 1.000 millones de dólares.
La Dirección Meteorológica de Chile proyectó además que las precipitaciones podrían mantenerse por encima de los niveles normales durante los próximos tres meses.
Las autoridades chilenas calificaron el sistema frontal registrado entre el 14 y el 21 de julio como uno de los episodios meteorológicos más significativos de las últimas décadas.
