El diario plural del Zulia

Editorial: ¿Plan Marshall-Venezuela: solidaridad o negocio?

En Venezuela no hubo ataques bélicos directos de enemigos extranjeros, sino mentes avaras y arribistas con objetivos criminales y antipatria, produciendo la destrucción con “plumas” firmando documentos que fueron capaces de malversar un estimado de 980 mil millones de $ en este cuarto de siglo, cuyo dinero está en manos de políticos y “empresarios”, o mejor calificados, mafias de gestores de delincuencia.

Los venezolanos tenemos una deuda eterna con Trump y con Estados Unidos por librarnos de Maduro.

Esta ha sido también una victoria para el mundo occidental por librarnos del eje del mal representado por países donde está instaurado un modelo político autoritario e incompatible con los valores de libertad, justicia y derechos humanos.

Hoy el presidente Trump vuelve a ganarse un espacio en el sentimiento nacional al ofrecer un plan de ayuda en la recuperación económica que tanto se necesita para rescatar al país de su destrucción provocada primero por 27 años administrados por delincuentes disfrazados de políticos rojos rojitos.

En Venezuela no fueron bombas, balas y misiles lo que causó el colapso, a diferencia de la destrucción de naciones como resultado de la Segunda Guerra Mundial, que gracias a la visión de los EE. UU. apoyaran con más de 13 mil millones de dólares en 1947 para salvar a Europa de su desgracia. La democracia occidental está en deuda con la filosofía del presidente Truman al contribuir en el mundo a frenar un marxismo-leninismo que tenía un plan para extender ese modelo político en el mundo y, por ello, la política económica estuvo al servicio de un ideario de libertad, igualdad y justicia con el cual hoy estamos conviviendo.

Lamentablemente en Venezuela, muchos intelectuales y una oligarquía ambiciosa, desconociendo la historia, apostaron a un “encantador de serpientes” puesto que lideraba las encuestas.

En Venezuela no hubo ataques bélicos directos de enemigos extranjeros, sino mentes avaras y arribistas con objetivos criminales y antipatria, produciendo la destrucción con “plumas” firmando documentos que fueron capaces de malversar un estimado de 980 mil millones de $ en este cuarto de siglo, cuyo dinero está en manos de políticos y “empresarios”, o mejor calificados, mafias de gestores de delincuencia.

Por ello, bienvenido este nuevo apoyo que Trump denomina un Plan Marshall para Venezuela. La administración de la Casa Blanca debería considerar que la mayor ayuda que nos pueda dar es no entregarnos o prestarnos esos recursos del presupuesto de los EE. UU., puesto que Venezuela tiene activos y dinero en países y bancos del mundo como resultado del dinero de la altísima corrupción chavista-madurista.

Recuperemos esos bienes, presidente Trump, y usted pasará a las mejores páginas de la historia de nuestra nación.

En menos de un año, en una administración sana, con ética y eficiencia, ante el daño ocasionado por el desastre natural del 24 de junio y de las políticas corruptas que empobrecieron a las familias venezolanas y destruyeron el país, podríamos evidenciar a una Venezuela diferente, donde los primeros signos serían la producción petrolera, minera, recuperación del sistema eléctrico y demás servicios públicos, así como una mejora sustancial en sueldos, salarios y pensiones.

Esta es la verdadera ayuda que nos pueden dar desde la Casa Blanca, pero tomando en consideración que estos recursos no pueden ser administrados por los herederos de Maduro.

Delcy Rodríguez sigue gobernando con los mismos delincuentes que causaron nuestra desgracia.

Asimismo, reconocemos desde esta línea editorial que la administración Trump tenga válidas y certeras dudas con los políticos venezolanos de la oposición liderada por el G4 con Guaidó al frente, que en nada beneficiaron al pueblo y nunca dieron rendición de cuentas, y que hoy tienen bienes con una holgada vida de ricos.

Por eso es que en la nueva política “no todos hacen falta” y ese mensaje la líder María Corina Machado debe terminar de asimilar; pero en Venezuela hay gente honorable y talentosa más allá de esa vieja política con rostros que hoy son rechazados, y esa es la tarea que bien vale la pena que esté en la pesquisa para ser incorporados en las múltiples actividades concretas para manejar esa ayuda que el propio Trump denomina “Marshall”. ¿Será por solidaridad política que permitirá sumar a Venezuela en la lucha contra ese eje del mal o por negociar por los bienes naturales de que el país dispone? Esperemos que prive lo primero y Venezuela sabrá pagar esta deuda, desde lo político hasta lo económico, y nuestro agradecimiento será eterno.

Carlos Alaimo
Presidente-editor

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