Seguridad sísmica desplaza al lujo en el mercado inmobiliario tras los terremotos en Venezuela
El doble terremoto registrado en Venezuela el pasado 24 de junio comenzó a transformar el comportamiento del mercado inmobiliario, donde la seguridad estructural pasó a ocupar el primer lugar entre las prioridades de quienes buscan comprar o alquilar una vivienda.
Gladys Chacín, directora de la agencia inmobiliaria Remax, explicó que la principal inquietud de los clientes ya no está relacionada con el lujo, la ubicación o las comodidades, sino con las condiciones de construcción de los inmuebles y el cumplimiento de normas de seguridad sísmica.
La especialista indicó que también se ha incrementado la preferencia por apartamentos ubicados en pisos bajos, una tendencia impulsada por la percepción de mayor seguridad luego de los movimientos telúricos que afectaron principalmente a Caracas, La Guaira y Miranda.
Chacín señaló además que las casas vuelven a despertar el interés de los compradores como alternativa de inversión. Aunque anteriormente este tipo de propiedades había perdido atractivo por sus costos de mantenimiento, reparación y seguridad, aseguró que el contexto actual ha cambiado esa percepción.
"Pero ahorita la seguridad que tienes en una casa física es invaluable", expresó, al considerar que el mercado inmobiliario experimenta una nueva dinámica impulsada por las recientes experiencias vividas por miles de familias.
La directora de Remax también prevé una redistribución de la población hacia otras ciudades del país, especialmente aquellas donde las personas afectadas cuentan con familiares o redes de apoyo para comenzar una nueva etapa.
En ese sentido, hizo un llamado a autoridades locales y sectores productivos para promover oportunidades de empleo que faciliten la reubicación de las familias damnificadas y contribuyan al desarrollo de nuevos polos urbanos fuera del área metropolitana de Caracas.
Por su parte, el presidente de la Cámara Inmobiliaria Metropolitana, Fernando Di Gerónimo, aseguró que los terrenos donde se encontraban edificaciones afectadas por los terremotos mantienen su valor, independientemente de los daños sufridos por las estructuras.
Explicó que serán las inspecciones realizadas por ingenieros especializados las que determinarán cuáles inmuebles podrán ser recuperados, reforzados o reconstruidos, así como aquellos que deberán ser demolidos por razones de seguridad.
Di Gerónimo señaló que actualmente se utiliza un sistema de clasificación por colores para evaluar las edificaciones inspeccionadas: la etiqueta verde identifica estructuras seguras, la amarilla indica que requieren reparaciones moderadas y la roja corresponde a inmuebles que deberán ser demolidos y construidos nuevamente.
Asimismo, advirtió que las futuras construcciones en las zonas con mayor afectación estarán sujetas a criterios técnicos y normativas de ingeniería, por lo que el desarrollo de edificios de gran altura podría verse limitado en algunos sectores, priorizando edificaciones de menor escala y mayor resistencia ante eventos sísmicos.
