La ONU y Venezuela acuerdan importar casas prefabricadas
El Gobierno venezolano, con respaldo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), contempla la instalación de viviendas prefabricadas como una alternativa para atender la emergencia habitacional generada por el doble terremoto del pasado 24 de junio, que dejó a cerca de 18.000 personas sin hogar, según cifras oficiales.
La propuesta fue confirmada por el subsecretario general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Tom Fletcher, durante una entrevista con la agencia EFE desde Playa Grande, en el estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por los movimientos telúricos de magnitud 7,2 y 7,5.
Fletcher explicó que el Ejecutivo venezolano trabaja en planes para ofrecer soluciones habitacionales permanentes, mientras que el sistema humanitario de Naciones Unidas avanza en la búsqueda de recursos para apoyar la llegada de estructuras prefabricadas al país.
Acabo de realizar una sesión informativa para los Estados miembros, tuvimos 170 socios en línea, donde estoy explicando las necesidades en torno a la vivienda y el alojamiento en este período que se avecina”, señaló el jefe de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha).
De acuerdo con el balance ofrecido por el ministro de Educación, Héctor Rodríguez, al menos 16.686 personas permanecen alojadas en 87 campamentos transitorios habilitados por el Gobierno nacional.
La Guaira concentra la mayor cantidad de afectados bajo resguardo, con 10.469 personas distribuidas en 26 refugios temporales, seis de ellos en proceso de ampliación. En Caracas se contabilizan 5.046 ciudadanos en 39 campamentos, mientras que en el estado Miranda hay 1.171 personas ubicadas en 22 espacios habilitados.
El representante de la ONU advirtió que los damnificados no pueden permanecer por tiempo indefinido en las zonas destruidas debido a los riesgos que representan las condiciones actuales, por lo que insistió en la necesidad de trasladarlos hacia lugares con mayor estabilidad y seguridad.
La Ocha estima que requiere recaudar unos 300 millones de dólares adicionales para ampliar la asistencia humanitaria, luego de haber conseguido una cifra similar, con el objetivo de atender a unos 1,3 millones de personas afectadas por el evento sísmico, según la evaluación realizada junto a organizaciones no gubernamentales.
