Habitantes de la Isla Sabaneta de Montiel resisten y claman atención [+Fotos]
Un sol radiante se posa inclemente sobre las vicisitudes que permean el modo de vida de una población valerosa que con sangre, sudor y lágrimas labra su destino con los escasos recursos que subyacen en el lugar.
Ubicado en el municipio insular, Almirante Padilla, el islote, Sabaneta de Montiel, exige ser atendido. En riesgo se encuentra la integridad de sus 640 habitantes, en su mayoría, de la etnia Añú, a quienes les ha tocado resistir los embates de la escasez, ausencia de los servicios públicos primordiales como la luz y el suministro de agua potable, que sumergen a los isleños en una crisis humanitaria que pasa desapercibida en la región zuliana.

"Caótico ha sido el servicio eléctrico", según relató Víctor Manuel Carvajal, habitante de la isla. Afirmó que tienen más de un año sin suministro eléctrico que provenía de Isla de Toas, atribuyendo el hecho al hampa que asecha en la península e indicó que se han hecho las denuncias pertinentes al caso ante los organismos gubernamentales, en espera de una respuesta y pronto restablecimiento del servicio.

A través del esfuerzo colectivo, la comunidad ha logrado invertir en al menos cinco plantas eléctricas, que si bien no logran surtir las 70 viviendas edificadas en la región, al menos cinco casas abren sus puertas para permitir que los vecinos se acerquen y puedan realizar sus necesidades básicas como cocinar, recibir asistencia médica, usar los electrodomésticos, entre otros artefactos.

-Servicios públicos en notable deterioro-
Al tema neurálgico de la electricidad, se añaden sus derivados, propios de una cadena que debe existir en comunión para garantizar las condiciones mínimas de salud.

“Tengo 35 años y me siento muy mal, mi esposo no tiene trabajo, soy madre de tres hijos. No me reciben en los hospitales porque no hay insumos médicos”, señaló Eveling Morán, quien no ha podido continuar con su tratamiento para la diabetes y ruega a los organismos de salud para que le faciliten los medicamentos como la insulina la cual escasea en los centro de salud integral (CDI) aledaños a la isla.
La situación de aislamiento es otro dolor de cabeza para los residentes, quienes sufren las deficiencias del transporte lacustre que ha afectado el importe de alimentos para la isla y además perjudica los traslados hacia la capital del municipio Almirante Padilla.


Ante las denuncias mencionadas, la localidad se encuentra desprovista del suministro de agua potable, por una avería que sufriera la bomba hidroneumática que surtía a la población.

“-Amor en la isla de Sabaneta-”
El valor altruista y solidario de Jean Carlos Ribas, pastor y presidente de la Asociación Venezolana Occidental, ejerciendo labores en conjunto con el ministerio infantil, ente adscrito a la Iglesia Adventista del Séptimo día, llevaron a cabo una jornada denominada “Amor en la Isla de Sabaneta” como parte de la ayuda filantrópica que surgió como una iniciativa de este ministerio.
Agua potable, alimentos no perecederos, insumos médicos, ropa, zapatos y más de 1.000 almuerzos, así como un equipo médico multidisciplinario formaron parte del escuadrón humanitario que arribó a la isla este domingo 28 de mayo para darle esperanza a los locales.

“Acá (en Sabaneta) tenemos una iglesia adventista, de la cual hemos recibido las denuncias de la situación que se está presentando en esta isla, decididos a trabajar en función del más necesitado”, dijo el pastor Ribas.
La pequeña lancha suena su motor, tambaleando por sus aguas, se termina la jornada pero ellos quedan con una ayuda que alcanza para llenar de esperanza y tener un respiro para esperar por las soluciones definitivas.
A continuación, las imágenes, de los donativos aportados a la Isla de Sabaneta:








