El diario plural del Zulia

Donde el olvido se hizo maullido: El renacer egipcio de los gatos en el Retén de Bella Vista

Misión Nevada y el movimiento "Gatos en situación de calle" transforman la antigua infraestructura de Maracaibo con el "Proyecto Cairo". Actualmente, brindan atención a más de 200 felinos rescatados del abandono en el recinto. Si deseas colaborar con esta noble causa, comunícate al 0414-6547030

Hace 132 años, una fortaleza de líneas severas e inspiración egipcia emergió entre el calor de Santa Lucía y el ímpetu de El Empedra’o, desafiando la arquitectura convencional de la época. Era la antigua Cárcel Pública de Maracaibo, el llamado “Retén de Bella Vista”, una mole de piedra que se levantó por mandato de Jesús Muñoz Tébar, entonces presidente del Zulia, para confinar la libertad entre muros que emulaban las necrópolis del Valle del Nilo.

Hoy, trece décadas después, la imponente obra del arquitecto Luis Muñoz Tébar parece haber completado un círculo místico de redención, cobrando vida tras algunos años de un silencio sepulcral y dejadez institucional. Existe una justicia poética en su diseño: la estructura rinde tributo al Antiguo Egipto, esa civilización donde los gatos no eran prisioneros, sino deidades sagradas. Bajo esa premisa, la gigantesca infraestructura reabrió sus celdas, torres y puestos de centinelas para dejar olvidar de completo su misión de origen y transformarse en un bastión de abrigo y esperanza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La metamorfosis comenzó en agosto de 2025 bajo el nombre de "Proyecto Cairo", una iniciativa destinada a convertir los ecos del retén en un espacio de cuidado animal, respondiendo a la emergencia silenciosa de casi un centenar de gatos que, día tras día, eran abandonados a su suerte frente a la fachada. En aquel entonces, el movimiento “Gatos en situación de calle” asumió la vanguardia de la batalla, enfrentando con uñas y dientes un abandono que se tornaba incontrolable.

Ante la marea creciente de animales desamparados, la Misión Nevado intervino con una visión transformadora, comprometiéndose a elevar el retén al estatus de santuario de atención integral y centro ecoturístico. El objetivo era ambicioso: saldar la deuda histórica con el patrimonio y, al mismo tiempo, ofrecer una solución humanitaria a una problemática social que desbordaba las aceras de la avenida Bella Vista.

El flujo del abandono es una herida que no cierra

Sin embargo, aunque los muros ahora ofrecen seguridad y un nuevo modo de vida para los felinos residentes, el flujo del abandono es una herida que no cierra. Para este marzo de 2026, la cifra es un grito en el vacío: son más de 200 gatos los que habitan los pasillos donde antes resonaban grilletes, convirtiendo el antiguo presidio en una pequeña ciudad de ronroneos y miradas amarillas que aguardan una oportunidad.

Leonardo Jiménez, coordinador de Misión Nevado en el Zulia, explicó a Versión Final que el proyecto germinó de la urgencia pura por rescatar a una comunidad felina que el asfalto estaba devorando. “Es un proyecto conjunto con la organización Gatos en Situación de Calle, Nevado y el consejo comunal de esta localidad”, refirió con la precisión de quien conoce cada rincón del edificio.

“Este proyecto busca no solamente la atención integral de los gatos, de más de 200 mininos que se encuentran acá albergados, sino también de la promoción de la adopción, de la atención integral de los michis que se encuentran acá”, detalló Jiménez, quien divide su tiempo entre la gestión del santuario y su formación como médico veterinario.

Pero la labor no se detiene en los muros del retén. Jiménez enfatiza que el alcance de la Misión Nevado es una mano tendida a la ciudad entera a través de servicios gratuitos de salud animal. “Es decir, tenemos un servicio de puertas abiertas en beneficio de toda la comunidad que transita por esta avenida Bella Vista”, aseguró, al subrayar el rol social de un espacio que alguna vez fue símbolo de retención.

La protectora del retén y la sobrevivencia

En el corazón de este ecosistema se encuentra Gloriana Rosales, fundadora de “Gatos en situación de calle”. Su vida es un ballet cotidiano entre piedras centenarias, donde al caminar es rodeada por una marea de 200 criaturas que la reconocen como su protectora. Verla en el recinto es presenciar una escena de amor absoluto: la mujer frente a la nobleza animal y la compasión frente a la estructura que alguna vez fue diseñada para el encierro.

Dentro de la penumbra de los muros, la cotidianidad de esta zuliana se define por un sonido: el golpeteo rítmico de los platos de comida. Al escucharlo, una estampida silenciosa de gatos corre hacia ella. Rosales, en un prodigio de memoria y afecto, conoce el nombre, el carácter y la historia detrás de cada cicatriz de sus protegidos; ella es la guardiana de su sobrevivencia en un mundo que a menudo les da la espalda.

“Necesitamos ahorita mucho apoyo para alimentar ahorita 200 gaticos que tenemos en resguardo acá. También los tenemos en adopción. Todos los días ellos esperan su gatarina. Necesitamos dos sacos diarios gastamos acá, entre la mañana y en la tarde. Si no le damos comida, este... hígado de pollo, pata de pollo, pollo con arroz, arroz con carne molida... o sea, todo lo que le puedan apoyar. Necesitamos mucho apoyo, que personas que vengan a apoyarnos. Había mucha persona que cuando ellos estaban afuera, venían y nos apoyaban. O sea, esas personas se desaparecieron, no las hemos visto más. Le hacemos un llamado que se acerquen, que nos apoyen, que nos ayuden”, instó la rescatista con una voz que mezcla la preocupación con la determinación.

Vertedero de vidas

La frustración de Rosales asoma cuando denuncia que la insensibilidad ciudadana sigue utilizando el lugar como un vertedero de vidas. “Muy claro quiero dejar dicho que esto no es refugio. Hay personas que me dejan todavía, a la fecha, que dejan cajitas acá de gatico pequeño, gaticas preñadas... que los dejan aquí pues, cuando yo abro la puerta lo dejan”, comentó, dejando ver la saturación de un espacio que, a pesar de su inmensidad, tiene límites físicos y económicos.

Pese a las dificultades, la esperanza se mantiene en la oferta de una nueva familia. Rosales subrayó que todos los inquilinos del retén están listos para un hogar, esterilizados y vacunados bajo un protocolo de adopción sencillo que solo requiere compromiso y una identificación.

“Es muy importante este proyecto para mí, sobre todo protegerlos. Ellos no tienen voz, yo soy su voz (…) Aparte de las jornadas de esterilización gratuita que hace Misión Nevado, nosotros estamos haciendo acá jornadas a muy bajo costo para poder costear la alimentación de ellos”, concluyó.

Hoy, el Retén de Bella Vista no custodia criminales, sino almas pequeñas que dependen de la voluntad humana. Para quienes deseen sumarse a esta gesta de nobleza en medio de la piedra, pueden comunicarse al 04146547030 o cruzar el umbral de esta fortaleza egipcia en el corazón de Maracaibo, donde el pasado y el presente se abrazan en un maullido.

Gloriana llama a la colectividad a ponerse la mano en el corazón y aportar para la alimentación e hidratación de los gatitos. Quien esté interesado puede hacerlo a través de pago móvil (Banco Venezuela, cédula: 12252869 y  teléfono: 04146547030).

Proyecto Cairo: donde la historia se transforma en esperanza.

Mira esta nota resumida en un reel:

Ingresa aquí: https://www.instagram.com/reel/DVuB3HQkWln/
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