La Guardia Civil ignora advertencias sobre la División Azul en YouTube
La controversia resuena en los pasillos del poder: un video que exalta a la División Azul permanece visible en el canal de YouTube de la Guardia Civil, desafiando las afirmaciones del Gobierno sobre su supresión. A pesar de que hace 18 días el Ejecutivo aseguró a Sumar que el contenido "ya no se encuentra disponible", la publicación sigue activa, revelando la tensión entre la memoria histórica y las instituciones del Estado.
La polémica se desató a mediados de junio cuando el canal del Instituto Armado compartió una imagen de dos agentes en una barca, acompañada de la leyenda sobre su participación en la División Azul durante la Segunda Guerra Mundial. Esta unidad, creada por el régimen franquista, envió soldados españoles a combatir junto a los nazis, un hecho que Sumar no dudó en recordar en una pregunta formal al Congreso, advirtiendo sobre la colaboración del régimen de Franco con la Alemania nazi.
Desde entonces, la crítica ha sido contundente. La difusión de este tipo de contenido desde canales oficiales plantea "serias dudas" sobre el cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática, que prohíbe la exaltación de la dictadura franquista. La formación política insistió en que el uso de plataformas institucionales para glorificar unidades militares vinculadas a regímenes totalitarios podría "generar confusión institucional" y afectar la neutralidad de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
El Gobierno, en respuesta a las inquietudes planteadas por Sumar, explicó que el material en cuestión proviene del Centro de Fotografía Histórica de la Guardia Civil, creado en marzo de 2023, y que su publicación se realiza "con total respeto a la legislación vigente". Sin embargo, la contradicción es evidente: a pesar de las garantías, el video sigue disponible, acumulando más de 1.600 'me gusta' y 31 comentarios, lo que sugiere un respaldo significativo a su contenido.
El Ejecutivo concluyó su respuesta afirmando que el contenido "ya no se encuentra disponible" y que "no debió haber sido difundido". Sin embargo, la realidad contradice estas afirmaciones, dejando claro que la lucha por una memoria histórica adecuada sigue siendo un campo de batalla en la política española.
