Revelan irregularidades en el juicio a Netanyahu
El ex fiscal general de Israel, Avijay Mandelblit, quien tuvo el poder de autorizar la acusación del primer ministro Benjamín Netanyahu por corrupción, admitió este domingo en el tribunal que la Policía tomó decisiones en contra del mandatario sin su consentimiento. Estas revelaciones, que incluyen acciones graves, surgen en un contexto electoral tenso, apenas dos semanas antes de las elecciones generales en el país.
Durante su testimonio como testigo de la defensa de Netanyahu, Mandelblit subrayó que, aunque algunas medidas no contaron con su autorización, él había aprobado las acciones más relevantes. Este testimonio se produce en un juicio que ha capturado la atención pública y política en Israel, donde el primer ministro argumenta que hubo irregularidades en la investigación en su contra.
El vínculo entre Mandelblit y Netanyahu es significativo: el exfiscal fue secretario del Gobierno del primer ministro y fue nombrado fiscal general en 2016 por el propio Netanyahu. Tres años más tarde, Mandelblit anunció la acusación formal contra el primer ministro, que abarca tres casos de presunta corrupción. "La verdad está saliendo a la luz", declaró Netanyahu al llegar al tribunal, según el medio israelí Ynet.
En la sala del tribunal también se encontraban figuras políticas destacadas, como el presidente de la Knéset (Parlamento), Amir Ohana, y el ministro de Exteriores, Gideón Saar, quien en 2022 había elogiado el “papel decisivo” de Mandelblit en la defensa del Estado de derecho en Israel.
La ley israelí estipula que el fiscal general debe autorizar la investigación de un primer ministro, y aunque Mandelblit lo hizo verbalmente, esta práctica ha sido objeto de críticas por parte de los jueces, según reportó el Canal 12 de Israel. Cuando el abogado de Netanyahu, Amit Hadad, le preguntó si había aprobado todas las órdenes, Mandelblit admitió que "hay casos que a posteriori no aprobé", confirmando que esto incluía acciones graves.
El exfiscal también se mostró cauto al responder si había advertido sobre las acciones de la Policía, sugiriendo que "puede ser" que lo hiciera. Mencionó un caso específico: la escucha del entonces jefe de gabinete de Netanyahu, Natan Eshel, que se realizó sin su consulta y que él ordenó cancelar, afirmando que "esto no es aceptable para mí".
A pesar de las irregularidades, Mandelblit defendió que no podía estar al tanto de cada detalle de las acciones policiales: "Quería que me informaran de las acciones principales, pero no de cada acción".
La defensa de Netanyahu sostiene que Mandelblit fue víctima de desinformación, argumentando que "hay grandes partes de la verdad que usted no conoce". La estrategia de defensa ha solicitado un total de siete sesiones de testimonio, la última programada para el 22 de octubre, justo cinco días antes de las elecciones, lo que podría influir en la percepción pública del caso.
Netanyahu enfrenta acusaciones de fraude y abuso de confianza por recibir lujosos regalos de empresarios (caso 1000) y por tráfico de influencias con dos medios de comunicación israelíes (casos 2000 y 4000). La tensión en el ambiente político crece, mientras el juicio continúa y el futuro del primer ministro pende de un hilo.
