Venezuela se hunde en el último lugar del Índice de Libertad Económica
Venezuela se encuentra nuevamente en el abismo del Índice de Libertad Económica, ocupando el último puesto del ranking mundial por segundo año consecutivo, según el Informe Economic Freedom of the World 2026 presentado por Cedice Libertad. Con una puntuación de apenas 2,94 puntos sobre 10, el país se sitúa por debajo de naciones como Zimbabwe (3,62) y Sudán (4,16), reafirmando su posición como el peor escenario para la libertad económica.
El informe evalúa un total de 165 jurisdicciones y destaca que, mientras Venezuela se hunde en la clasificación, economías como Hong Kong (8,53), Suiza (8,45) y Singapur (8,43) brillan en la cima. En América Latina, Chile se posiciona en el puesto 20, seguido de Guatemala y Costa Rica, que también superan a la nación caribeña.
La investigación subraya que el estado de derecho, la protección de los derechos de propiedad, una moneda estable y un marco regulatorio adecuado son claves para fomentar un ambiente propicio para el comercio y la inversión. Sin embargo, en Venezuela, la combinación de la intervención estatal y las debilidades institucionales crea un entorno hostil donde la libertad económica es una quimera.
El estudio revela que la situación no se debe a un solo factor, sino a un deterioro integral de las instituciones que impiden a los ciudadanos tomar decisiones económicas libres. La falta de seguridad en la propiedad, las reglas impredecibles y la inestabilidad monetaria son solo algunos de los obstáculos que enfrentan los venezolanos a diario.
El informe presenta un contraste impactante al comparar las economías más libres con las más restringidas. En el cuartil de países con mayor libertad económica, los ingresos promedio son 6,9 veces superiores a los del cuartil menos libre, y la esperanza de vida es 14 años mayor. Estos datos son especialmente relevantes para un país que se encuentra en la última posición del ranking mundial.
La clasificación también evidencia las disparidades en América Latina. Mientras Chile brilla en el puesto 20, México se encuentra en el 77 y Argentina en el 151. Este panorama revela que la crisis venezolana es un caso extremo dentro de la región.
El informe del Fraser Institute advierte que la libertad económica global ha disminuido desde la pandemia, con un aumento en las regulaciones y el gasto gubernamental. Para Venezuela, mejorar su posición en este índice requiere un cambio estructural que aborde simultáneamente la seguridad jurídica, la estabilidad monetaria y la apertura al comercio.
La realidad es que, para que los venezolanos puedan aspirar a una mejora en su calidad de vida y en su capacidad de emprender, es necesario un cambio profundo en la forma en que se gestionan las decisiones económicas en el país. La esperanza de un futuro más libre parece aún lejana.
