Protestas estudiantiles en Francia dejan un herido grave y miles de arrestos
La tensión en Francia ha alcanzado nuevos niveles tras el enfrentamiento de los manifestantes con la policía por segunda semana consecutiva. En medio de un clima de descontento, un estudiante de 15 años perdió la mano al manipular una granada aturdidora lanzada por las fuerzas del orden, un hecho que ha conmocionado al país y que ha llevado a las autoridades a abrir una investigación, según informó el prefecto local François-Xavier Lauch a La Voix du Nord.
Las protestas, que comenzaron a finales de septiembre en un instituto de un suburbio parisino por la escasez de profesores, se han expandido rápidamente, reflejando un descontento generalizado por el estado de las escuelas en todo el país. Se estima que casi 500 escuelas podrían cerrar total o parcialmente, lo que ha encendido aún más la llama de la indignación estudiantil.
La portavoz del gobierno, Maud Bregeon, enfatizó la necesidad de restablecer el orden, mientras que el ministro de Educación, Édouard Geffray, reportó que 24 escuelas habían sido incendiadas o saqueadas y 78 miembros del personal docente resultaron heridos desde el inicio de las manifestaciones. Las imágenes que emergen de los disturbios son impactantes, mostrando ataques directos a la policía e incendios en varias ciudades.
En Lille, al norte del país, las fuerzas del orden se enfrentaron a los estudiantes, mientras que en Toulouse se utilizaron gases lacrimógenos para dispersar a la multitud. Desde el lunes, cerca de 5.000 personas, en su mayoría adolescentes, han sido detenidas en todo el territorio, y los daños materiales se calculan en decenas de millones de euros.
Las asociaciones estudiantiles han convocado una nueva jornada nacional de manifestaciones, lo que ha generado preocupación entre las autoridades de seguridad, que temen un aumento de la violencia. La líder sindical de CGT, Sophie Binet, expresó su horror ante la represión que ha enfrentado la juventud en estos días, prometiendo que los miembros del sindicato estarán presentes para “proteger a los estudiantes de secundaria”.
El jefe de policía de París, Patrice Faure, ha instado a los estudiantes a abandonar los bloqueos y optar por una protesta pacífica, advirtiendo que quienes convocaron las manifestaciones han perdido el control. En una carta abierta publicada en X, Faure hizo un llamado a la calma en medio de la creciente violencia.
La situación es crítica. La semana pasada, el ministro de Justicia, Gérald Darmanin, reveló que algunos de los involucrados en los disturbios no parecen ser estudiantes de secundaria, lo que añade una nueva capa de complejidad a un conflicto que ha desbordado las aulas y ha llevado a la sociedad francesa a un punto de ebullición.
