Las casas nuevas en EE. UU. ya son más baratas que las usadas
En un giro inesperado del mercado inmobiliario estadounidense, las casas nuevas han comenzado a costar menos por metro cuadrado que las usadas. Esta tendencia, impulsada por un aumento en la oferta, ha llevado a los constructores a ajustar sus precios y ofrecer incentivos atractivos.
Según un análisis de la plataforma de información inmobiliaria Zillow, en julio de 2026, el precio mediano por metro cuadrado de las viviendas recién construidas se situó por debajo del de las propiedades existentes a nivel nacional. Este cambio representa una inversión de la relación que había dominado el mercado durante años; entre 2018 y 2024, las casas nuevas fueron más caras por metro cuadrado en 77 de los 84 meses analizados.
Particularmente en Austin, Texas, la diferencia fue notable. Allí, el precio mediano de una casa nueva alcanzó los USD 1.981 por metro cuadrado, en comparación con los USD 2.454 de las casas existentes, marcando una diferencia del 19,3%. Esta situación se debe a la intensa actividad constructora en la región, que ha aumentado la competencia entre desarrolladores y, por ende, ha presionado los precios a la baja.
Otros mercados también reflejan esta tendencia. En Raleigh, Carolina del Norte, el precio por metro cuadrado de las viviendas nuevas fue un 14,4% inferior al de las usadas. Similarmente, en San Diego, California, y Tampa, Florida, las nuevas construcciones se vendieron por debajo de las propiedades existentes, con diferencias de 12,4% en Tampa.
El inventario de viviendas nuevas ha aumentado significativamente, alcanzando 9,6 meses de ventas en julio, en comparación con los 7,6 meses de dos años atrás. Esta abundancia de unidades ha llevado a los constructores a ofrecer rebajas directas y condiciones de financiación más atractivas, como tasas hipotecarias reducidas. “Durante años, los compradores supusieron que la construcción nueva estaba fuera de su alcance”, afirmó Kara Ng, economista sénior de Zillow, sugiriendo que los compradores reconsideren sus opciones.
Sin embargo, el panorama es diferente en el mercado de reventa. La oferta de viviendas existentes se mantenía 17,1% por debajo de los niveles previos a la pandemia. Muchos propietarios, que aseguraron hipotecas en torno al 3%, disfrutan de cuotas mensuales más bajas, lo que les permite resistir la presión de bajar precios al vender. Esta escasez de propiedades usadas ayuda a sostener sus precios, a pesar de que las nuevas construcciones suelen ser más pequeñas.
A pesar de la desaceleración en los permisos de construcción, el déficit habitacional en EE.UU. asciende a 4,7 millones de viviendas. Ng enfatiza la necesidad de reformas en la zonificación y una aceleración en la aprobación de permisos locales para sostener la construcción futura.
Las casas recién construidas representaron 12,6% de todas las compraventas en el último año, un porcentaje similar al de 2019, pero inferior al 16,7% alcanzado en 2023. San Antonio, Texas, lideró la participación de obra nueva con 37,1% de las operaciones, mientras que Hartford, Connecticut, se situó en el extremo opuesto, con apenas un 2%.
Las áreas metropolitanas de Texas han ganado protagonismo, mientras que ciudades como Nueva Orleans han visto caídas significativas en su participación en el mercado de nuevas construcciones. En contraste, en regiones con menor desarrollo, como el área metropolitana de Nueva York, las casas nuevas continúan costando más que las existentes, reflejando la escasez de oferta y las dificultades para desarrollar nuevos proyectos. La metodología de Zillow, que compara los precios por metro cuadrado de casas unifamiliares y condominios, revela un mercado en transformación.
