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OVP reporta más de 60 muertes de presos bajo custodia desde abril

La organización advirtió que el hacinamiento no solo representa un problema de espacio, sino que también incrementa los riesgos de propagación de enfermedades transmisibles. Las organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido durante años sobre las precarias condiciones de las cárceles venezolanas. El OVP y otras organizaciones de la sociedad civil han insistido en la necesidad de aplicar medidas que permitan mejorar las condiciones de reclusión

El número de personas fallecidas bajo custodia en Venezuela supera las 60 desde abril, luego de que el Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) reportara la muerte de un interno en el Centro de Formación Hombre Nuevo El Libertador, ubicado en Tocuyito, estado Carabobo.

La víctima fue identificada como Luis Alejandro García, de 30 años, quien falleció en el referido centro penitenciario. De acuerdo con los reportes iniciales, el deceso estaría relacionado con tuberculosis (TB), una enfermedad infectocontagiosa que puede propagarse con rapidez en espacios de reclusión cuando existen condiciones de hacinamiento y dificultades para acceder a diagnóstico y tratamiento oportunos.

El penal de Tocuyito alberga actualmente a más de 2.200 personas, pese a que su capacidad está estimada en unos 1.400 reclusos. Esto supone una ocupación superior al 157 %, según la información difundida por el OVP.

La organización advirtió que el hacinamiento no solo representa un problema de espacio, sino que también incrementa los riesgos de propagación de enfermedades transmisibles y dificulta la atención médica de los privados de libertad.

Ante la situación, el OVP solicitó una evaluación sanitaria urgente en el centro penitenciario, así como la identificación activa de posibles casos de tuberculosis y otras enfermedades contagiosas. También pidió esclarecer qué atención médica recibió García antes de su fallecimiento.

Las organizaciones defensoras de derechos humanos han advertido durante años sobre las precarias condiciones de las cárceles venezolanas. Entre los principales problemas señalados figuran el hacinamiento, las deficiencias en el suministro de agua potable y alimentos y las dificultades para acceder a servicios médicos.

En este contexto, enfermedades prevenibles y tratables, entre ellas la tuberculosis, infecciones gastrointestinales y afecciones asociadas con la desnutrición, representan un riesgo para la población penitenciaria.

La permanencia prolongada de personas en centros de detención preventiva y establecimientos sobrepoblados también incrementa su vulnerabilidad ante enfermedades y otras complicaciones de salud.

El OVP y otras organizaciones de la sociedad civil han insistido en la necesidad de aplicar medidas que permitan mejorar las condiciones de reclusión y garantizar el acceso oportuno a servicios médicos para las personas privadas de libertad.

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