Caso Ojeda: Todos los caminos conducen a Diosdado
A dos años del asesinato de Ronald Ojeda en Chile, el Ministerio Público chileno mantiene su tesis de la participación de Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia, en la ejecución del crimen que acabó con la vida del exmilitar venezolano, secuestrado en Independencia, comuna de la Región Metropolitana de Santiago, en una operación irregular perpetrada por sujetos armados que conformarían una facción del Tren de Aragua, el 21 de febrero de 2024.
Ojeda fue sacado a la fuerza desde su domicilio y su cuerpo fue encontrado 17 días después bajo una estructura de cemento, al interior de una maleta, en un campamento situado en la comuna de Maipú.
En lo que se calificó como un plan perfectamente estructurado, cuatro hombres con capucha y vestidos con uniformes falsos de la Policía de Investigaciones (PDI) fueron captados por cámaras de seguridad bajando el ascensor del edificio ubicado en la calle El Molino 1755. Ojeda apenas lleva ropa interior negra, mientras uno de los supuestos detectives lo retiene poniendo el brazo al costado de su cuello.
El exmilitar venezolano se encontraba refugiado en Chile desde 2017 por su oposición al gobierno de Nicolás Maduro. Las personas que lo acompañaban en el ascensor eran de la facción del Tren de Aragua llamada “Los Piratas de Aragua”. Ese día, tras salir del edificio, dos de las personas que se encontraban vigilando horas antes la operación de extracción grabaron un video de Ojeda y los falsos PDI. El encargo estaba casi completo. Solo les faltaría acabar con su vida.
Tiempo atrás, se supo que un testigo protegido del caso declaró a la Fiscalía, que el actual ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, se contactó con Héctor Rusthenford Guerrero Flores, uno de los jefes del Tren de Aragua, apodado “Niño Guerrero”. Según la declaración, el encargo de Cabello, a cambio de dinero para la organización, habría sido secuestrar y ejecutar a Ojeda.
La revelación suscitó un revuelo que alcanzó las altas esferas del poder en Venezuela, luego de que la Fiscalía chilena para tal indagatoria, incluso no descartó llamar a declarar a Maduro, quien hoy se encuentra detenido en Estados Unidos.
Antes de refugiarse en Chile, Ojeda fue detenido en Venezuela por primera vez en 2017, siendo teniente del Ejército venezolano, luego de ser acusado de “rebelión e instigación a la rebelión”. Tras ser enviado a la cárcel militar de Ramo Verde, logró escapar el 30 de noviembre de ese mismo año junto con otros presos.
En una entrevista telefónica con el programa Factores de Poder, Ojeda contó lo que se vivió en los momentos previos a su fuga. De acuerdo a su relato, los uniformados de la policía nacional abrieron fuego contra ellos, aunque aseguró que su grupo nunca tuvo intenciones de herir a los oficiales. "Solamente los tomamos como rehenes, los apuntamos con las armas y nos dimos a la fuga con el vehículo y unos armamentos, pero no herimos a ninguno de ellos”, comentó.
Después de ese suceso se fue a Chile y declaró tener entonces un domicilio en Quillota, Región de Valparaíso. Más tarde se instaló en la comuna de Independencia, al norte de Santiago, donde vivía con su esposa e hijo, de cuatro años. El exmilitar tenía permanencia definitiva en el país después de que en diciembre del 2023, el Gobierno de Gabriel Boric le otorgara asilo político.
Un móvil político
Por el crimen de Ojeda hay 29 miembros de Los Piratas de Aragua detenidos, pero seis de ellos están en una fase judicial más avanzada, a la espera de que se desarrolle en octubre el juicio oral en su contra.
De acuerdo con el fiscal regional Héctor Barros, el Tren de Aragua no tenía razones para acabar con la vida de Ojeda, por lo cual se presume que pudo tratarse de un encargo.
No tiene ningún sentido pues no pidieron nunca dinero, no hicieron llamadas extorsivas ni pidieron algún tipo de retribución. Sería el delito más sin sentido del Tren de Aragua de todos los que le conocemos. Esta no es una organización benéfica; trabaja solo para obtener lucro”, indicó.
Barros, aseguró que el asesinato tuvo un móvil político por el perfil de la víctima, quien era conocido por ser un opositor a Maduro, y destacó al Gobierno de Venezuela. Incluso agregó que “es poco creíble que solo Diosdado Cabello sea el autor intelectual del homicidio de Ronald Ojeda”.
La acusación se conoció poco antes del inicio del juicio contra 34 integrantes del Tren de Aragua en Chile. Según la investigación, Cabello habría contratado al Tren de Aragua para ejecutar el crimen, en una operación que comenzó en Colombia, se afianzó en Perú y terminó en Chile.
La investigación sostiene que la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), habría recurrido al Ejército de Liberación Nacional (ELN) para ubicarlos y capturarlos en suelo colombiano. Ojeda escapó, cruzó por tierra a Ecuador, luego Perú y finalmente regresó a Chile. Dos meses después lo mataron.
Dado que la Constitución venezolana prohíbe de forma expresa extraditar a sus nacionales, es muy improbable que Cabello comparezca ante un tribunal de Chile, aunque sí puede ser condenado en ese país si es hallado culpable de este crimen.
Cabello ofendido
Cuando se conoció el secuestro de Ojeda, Cabello rechazó, en su programa de televisión, cualquier relación del gobierno de Nicolás Maduro con el hecho. "Nada tenemos que ver, la sola duda ofende", dijo el ministro de Interior.
Tiempo después, se refirió por segunda vez al tema en su programa del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV). “Venezuela no tiene nada que ver con ese secuestro, nada, arreglen su problema allá en Chile. Sigan dándole protección a mafiosos, que la propia mafia les cobra”, señaló.
Por ahí anda una versión que descubrió Simonovis. Él dice que un comando de la Dgcim (Dirección General de Contrainteligencia Militar de Venezuela) fue a Chile, saquen la cuenta cuántos kilómetros hay de aquí a Santiago de Chile, secuestraron a un tipo allá y se lo trajeron de Chile para acá. Y pasaron por todos los países que había que pasar hasta aquí y nadie se enteró”, ironizó Cabello.
El gendarme argentino
Pero la figura de Cabello no solo se vincula con el caso Ojeda. Nahuel Gallo, gendarme argentino, quien duró 448 días como preso político, lo vincula con su detención y las torturas que sufrió.
Su historia es distinta. Lo que parecía un viaje tranquilo para reunirse con su esposa e hijo en Venezuela se convirtió en el inició de una pesadilla. El 8 de diciembre de 2024, el militar de 35 años ingresó al territorio venezolano desde Colombia, por el puente Internacional de Paula Santander.
Su explicación era que se iba a reunir con su esposa, venezolana, así como con su hijo, de apenas dos años, quienes llevaban unos meses residiendo en el país. Sin embargo, tras una revisión a su teléfono celular, las autoridades migratorias hallaron conversaciones sobre la situación política en Venezuela, donde se presume habían mensajes en contra del entonces presidente Nicolás Maduro.
Ante esta situación, el gobierno venezolano lo acusó sin pruebas formales de terrorismo, conspiración y supuestos planes desestabilizadores y fue recluido en la cárcel de El Rodeo I, donde pasó la mayor parte del tiempo incomunicado.
"Yo era un preso de Diosdado Cabello"
Una semana después de su liberación, ocurrida el 1 de mayo de 2026, el gendarme argentino rompió el silencio en una entrevista televisiva, donde contó detalles de su reclusión en Venezuela y denunció presuntas torturas físicas y psicológicas
Durante su relató, Gallo describió la existencia de la denominada “cámara del tiempo”. Una celda sin mobiliario donde los detenidos eran encerrados desnudos, esposados y torturados con gas pimienta.
También, denunció la existencia de un “área de castigo”, ubicada en el cuarto piso del centro penitenciario. Allí, según sus declaraciones, los reclusos permanecían desnudos y esposados bajo vigilancia constante mediante cámaras de seguridad.
A mi compañero peruano, solo por preguntar cuándo terminaba este secuestro, le tiraron gas pimienta y lo llevaron a ese lugar”, señaló
El gendarme responsabilizó al ministro de Interior de Venezuela de su detención: “Yo era un preso político de Diosdado Cabello. Varias veces me nombró en su programa ‘Con el Mazo Dando’, recalcando que yo estaba preso por espionaje”.
Gallo aseguró que su caso se utilizó con fines de presión política y propaganda. Regresó a Buenos Aires el 2 de marzo en un vuelo privado junto a directivos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), entidad que medió en su liberación.
El argentino advirtió que ya acudió a la Justicia argentina para solicitar medidas contra funcionarios vinculados con su caso. “448 días no se olvidan. La verdad tampoco. No es venganza. Es justicia”, escribió en X.
Detenciones arbitrarias y torturas
Diosdado Cabello es señalado por la Misión Internacional Independiente de Determinación de Hechos sobre Venezuela de la ONU y diversas organizaciones internacionales como una pieza central del aparato de represión, detenciones arbitrarias y torturas en Venezuela.
Se le ha acusado de ordenar la conversión de instalaciones estatales en centros clandestinos de castigo y tortura para disidentes, militares y civiles.
El pasado mes de julio, un juez federal en EE.UU. ordenó a Nicolás Maduro, al ministro Diosdado Cabello y a otros altos funcionarios del gobierno venezolano a pagar 314 millones de dólares a más de una decena de ciudadanos estadounidenses que reclaman indemnización tras ser víctimas de torturas tras las rejas en ese país hasta 2025.
