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Burelli cuestiona estrategia de Trump en Venezuela y sus acuerdos con figuras del chavismo

Pedro Mario Burelli cuestionó la estrategia de Washington hacia Venezuela y afirmó que el equipo de Trump podría considerar "fácilmente manipulables" a figuras como Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, Gustavo González López y Alejandro Betancourt

El empresario y exmiembro de la junta directiva de Petróleos de Venezuela, Pedro Mario Burelli, cuestionó la estrategia de la Administración de Donald Trump hacia Venezuela y puso bajo la lupa los acuerdos que Washington ha establecido con figuras vinculadas al antiguo aparato de poder venezolano.

A través de un comentario difundido este sábado, Burelli calificó de difícil de comprender el enfoque adoptado por el equipo de Trump y sostuvo que una posible explicación es que Washington considere que algunos actores venezolanos pueden ser fácilmente influenciados debido al temor ante eventuales acciones militares o judiciales de Estados Unidos.

Entre las figuras mencionadas por Burelli aparecen Delcy Rodríguez, Diosdado Cabello, Gustavo González López y el empresario Alejandro Betancourt, aunque sus vínculos con la estrategia estadounidense son de distinta naturaleza.

El planteamiento de Burelli coincide con las revelaciones de The Washington Post sobre el papel que Betancourt ha adquirido como intermediario entre Washington y Caracas, especialmente en el sector petrolero. Según el diario estadounidense, altos funcionarios de la Administración Trump intervinieron en una investigación penal que las autoridades suizas mantienen contra el empresario.

Betancourt es un empresario venezolano vinculado al sector energético y petrolero y fundador de Derwick Associates. En los últimos años también ha desarrollado actividades a través de North American Blue Energy Partners (NABEP), compañía que, según The Washington Post, se convirtió en la segunda mayor productora privada de petróleo de Venezuela.

Investigaciones en Suiza, España y Estados Unidos han relacionado a Betancourt con presuntas operaciones de lavado de dinero y un esquema que habría involucrado más de 1.000 millones de dólares procedentes de PDVSA. Sin embargo, no ha sido acusado formalmente en Estados Unidos, Suiza, España ni Venezuela, y su abogado ha rechazado cualquier conducta ilícita.

El empresario pasó de ser investigado en el extranjero a convertirse en un interlocutor relevante para Washington en la nueva etapa de las relaciones con Caracas. De acuerdo con el reportaje del diario estadounidense, Betancourt mantiene acceso directo a Delcy Rodríguez y ha participado en gestiones destinadas a acelerar la recuperación de la industria petrolera venezolana.

Washington también intervino para facilitar los desplazamientos internacionales de Betancourt. Según The Washington Post, funcionarios estadounidenses mantuvieron conversaciones con autoridades suizas para buscar una solución a la investigación y posteriormente el empresario obtuvo una visa estadounidense de entradas múltiples.

El papel de Betancourt adquiere mayor relevancia tras el nuevo acuerdo energético anunciado por Trump, mediante el cual Estados Unidos busca obtener una participación mayoritaria en una nueva estructura destinada a desarrollar parte de la industria petrolera venezolana.

Delcy Rodríguez se ha convertido en la principal interlocutora de Washington en Caracas desde la captura de Nicolás Maduro en enero. La Administración Trump ha avanzado con su Gobierno en materia energética y económica, mientras busca reorganizar la industria petrolera venezolana y aumentar su producción.

Diosdado Cabello y Gustavo González López también figuran entre las personas mencionadas por Burelli en su cuestionamiento sobre la disposición de Washington a trabajar con integrantes del antiguo sistema de poder venezolano.

Burelli considera que este pragmatismo de Washington deja de lado aspectos legales y morales, además de advertir sobre los riesgos de establecer acuerdos con personas a las que califica como criminales.

Las afirmaciones sobre la supuesta facilidad para manipular a estos actores corresponden a la interpretación personal de Burelli, por lo que no deben presentarse como una conclusión de The Washington Post. El diario sí documentó el papel de Betancourt como intermediario de la Administración Trump y la intervención de funcionarios estadounidenses en la investigación que enfrenta en Suiza.

El debate ocurre mientras Washington profundiza su presencia en el sector energético venezolano. Trump ha presentado los acuerdos petroleros como una vía para aumentar la producción y aprovechar las reservas venezolanas, mientras el Gobierno de Rodríguez sostiene que las inversiones permitirán recuperar la deteriorada industria de hidrocarburos.

Para Burelli, la estrategia plantea interrogantes sobre la conveniencia de negociar con figuras vinculadas al antiguo sistema de poder venezolano. Su crítica apunta a que el pragmatismo de Washington podría terminar fortaleciendo a actores que anteriormente fueron objeto de cuestionamientos y sanciones.

Con información de The Washington Post.

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