Ébola supera los 2.000 muertos en RD Congo y se acerca al brote más letal de su historia
La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) superó este martes los 2.000 fallecidos, en medio de una expansión que las autoridades consideran la más rápida registrada hasta ahora y que se acerca al brote más mortífero de la historia del país.
Los datos más recientes del sistema de salud congoleño contabilizan 4.381 casos confirmados y 2.011 muertes, cifras que reflejan la velocidad con la que ha avanzado la enfermedad desde su declaración oficial en mayo.
El actual es el 17.º brote de ébola registrado en la RDC y está provocado por el virus Bundibugyo, una variante poco frecuente para la que actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el brote una emergencia de salud pública de importancia internacional.
Se acerca al brote más letal
La epidemia actual se aproxima al brote registrado entre 2018 y 2020, que dejó alrededor de 2.300 fallecidos en la RDC y continúa siendo el más mortífero registrado en el país.
Sin embargo, el ritmo de propagación del brote de 2026 ha encendido las alarmas internacionales. Según datos citados por Reuters, la epidemia actual alcanzó los 2.000 fallecidos en menos de tres meses, mientras que el brote de 2018-2020 tardó más de un año en llegar a ese nivel.
A escala mundial, el brote de África Occidental entre 2014 y 2016 continúa siendo el más letal registrado, con más de 11.000 fallecidos en Guinea, Liberia y Sierra Leona.
Conflicto dificulta la respuesta
El epicentro de la epidemia se encuentra en Ituri, en el este de la RDC, aunque el virus se ha extendido a otras provincias. La zona enfrenta conflictos armados, desplazamientos de población, dificultades de acceso y un sistema sanitario sometido a una fuerte presión.
La OMS ya había advertido que la transmisión continuaba aumentando rápidamente. A mediados de julio, el organismo reportaba más de 2.100 casos confirmados y 828 muertes en la RDC, aunque las cifras oficiales posteriores muestran un incremento considerable.
Las dificultades para identificar y seguir los contactos de las personas infectadas representan uno de los principales obstáculos para frenar la epidemia. A esto se suman la desconfianza de algunas comunidades, la inseguridad y las limitaciones de los servicios sanitarios.
Sin vacuna específica
Uno de los mayores desafíos es que el brote está provocado por el virus Bundibugyo, para el cual no existe actualmente una vacuna ni un tratamiento específico aprobado.
La OMS ha señalado que se evalúa la posibilidad de utilizar la vacuna Ervebo, desarrollada contra la cepa Zaire, dentro de ensayos clínicos para determinar su posible utilidad frente a la variante que circula actualmente en la RDC.
Mientras continúan las investigaciones y las labores de contención, las autoridades sanitarias enfrentan el reto de frenar una epidemia que avanza a un ritmo inédito y que ya se encuentra entre los episodios de ébola más devastadores registrados hasta ahora.
