El diario plural del Zulia

Dr. Reyber Parra Contreras | Lossada civilizador

Jesús Enrique Lossada fue esencialmente un civilizador. Su vida concentra la esencia de aquel ideal de ciudadano presente en la novela Doña Bárbara, de su contemporáneo Rómulo Gallegos. En efecto, Lossada es en nuestra historia el Santos Luzardo de Maracaibo.

Como educador enfrentó la indiferencia de la dirigencia política, acostumbrada a dejar en un segundo plano la educación de los venezolanos, especialmente de los que residen lejos de Caracas. La barbarie no detuvo el ímpetu civilizador de Lossada y al asumir la reivindicación del derecho de los zulianos a una universidad propia, lo hizo mediante el ejercicio de un liderazgo cuyos cimientos fueron la honestidad, la luz del conocimiento y el amor que le profesara a Maracaibo.

La conquista de la reinstalación de la Universidad del Zulia, el 01 de octubre de 1946, fue posible gracias a la persistente lucha de Lossada, quien pudo motivar la participación de los distintos sectores de la sociedad maracaibera para que no se apagara el proyecto educativo que había iniciado en Maracaibo con la fundación del Colegia Nacional en 1839, antecedente de la Universidad del Zulia.

A su vez, Lossada fue protagonista en la continuidad del referido proyecto, al lograr conjugar sus ideales civilizadores con la lucha política, alcanzando acuerdos con la dirigencia nacional que fueron esenciales para la promulgación del decreto 334 de la Junta Revolucionaria de Gobierno, presidida por Rómulo Betancourt, base legal de la reapertura de la Universidad del Zulia. La medida deshizo “el maléfico encantamiento, y, de entre los escombros de cuarenta y dos años de sombra y de silencio, hace surgir el nuevo templo de la luz recobrada y de la ciencia rejuvenecida, santuario de la meditación sobre cuyos ventanales quebrará su vigilante y simbólico ritmo el Relámpago del Catatumbo” (J.E. Lossada, 01-10-1946).

Lossada civilizador, hijo de María Luisa Lossada (su inspiración y modelo de virtudes), nació en Maracaibo el 15 de julio de 1892. Hoy le recordamos con gratitud, porque supo disipar las tinieblas en un país donde la educación no se ha asumido como aspecto esencial para el desarrollo humano. Aún prevalece la barbarie en nuestro entorno, por eso sigue vigente el pensamiento y la obra civilizadora de Lossada.

“El cultivo mental coloca al hombre por sobre los mezquinos intereses terrenales y lo conduce al perfeccionamiento que es la finalidad de la creación humana” Jesús Enrique Lossada.

Coordinador Adjunto de la Cátedra Libre Historia de LUZ. Profesor de historia de Venezuela en la Universidad del Zulia.

 

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