Sindicalistas convocan movilizaciones el 3 de julio y amenazan con la “toma de Caracas”
Dirigentes sindicales del estado Lara y voceros de la Coalición Sindical Venezolana anunciaron la convocatoria a una nueva jornada de movilización para el próximo 3 de julio, en rechazo a las condiciones salariales y laborales del sector público y en exigencia de respuestas políticas por parte de las autoridades.
El anuncio fue realizado mediante un video difundido en redes sociales, en el que participaron César Marín, presidente del Sindicato de Empleados Públicos de la Gobernación de Lara (Sepeel), junto a los dirigentes José Patines y Carlos Salazar, acompañados por trabajadores concentrados en la plaza de la Justicia de Barquisimeto.
Entre las principales demandas planteadas se encuentran salarios dignos, ajuste de tablas y tabuladores, pago de deudas laborales, respeto a los derechos de los trabajadores, así como la exigencia de un cronograma electoral claro y la liberación de presos políticos.
Los voceros sindicales expresaron su inconformidad por el incumplimiento de compromisos previos relacionados con el ajuste salarial, al tiempo que solicitaron respuestas al Ministerio del Trabajo sobre pagos pendientes y condiciones laborales del sector público.
Asimismo, la Coalición Sindical hizo un llamado a la diáspora venezolana para sumarse simbólicamente a la jornada de protesta desde el exterior, mediante manifestaciones visuales y actividades de apoyo en sus países de residencia.
“El objetivo es exigir elecciones con garantías, un cronograma electoral y libertad para los presos políticos”, señaló uno de los dirigentes durante el pronunciamiento.
La organización sindical anunció además un cronograma de acciones progresivas, advirtiendo que, de no obtener respuestas del Consejo Nacional Electoral (CNE) ni avances en materia laboral, podrían intensificar las movilizaciones a nivel nacional.
Los líderes sindicales mencionaron incluso la posibilidad de una eventual “toma de Caracas” como parte de una escalada de presión, en la que participarían trabajadores, jubilados, estudiantes y otros sectores sociales.
Estas convocatorias se enmarcan en un contexto de protestas recurrentes de empleados públicos y jubilados, quienes denuncian deterioro del poder adquisitivo, retrasos en pagos y ausencia de mejoras salariales sostenidas.
