Luis Gonzállez del Castillo| Del Plan Colombia al desastre venezolano
Venezuela vive su hora más vergonzosa. Pero también puede ser esperanzadora, si actuamos sin petulancia ni hipocresía. Hoy se ejecuta un “Plan Venezuela”: infiltración castrocomunista, terrorismo islámico, FARC y ELN operando en soberanía entregada por Hugo Chávez a Fidel Castro.
Recordemos el Plan Colombia. Nació en 2000 porque la droga generaba tiroteos en Miami y Nueva York. http://EE.UU. aprobó US$1.300 millones: 82% para fuerzas de seguridad y erradicación en Putumayo y Caquetá. El objetivo: bajar 50% la producción de cocaína.
Funcionó. Colombia tenía 163.290 hectáreas de coca en 2000. Para 2012 bajó a 47.788. En 2008 la producción cayó 38%: de 700 toneladas a 295 toneladas. El gramo en http://EE.UU. pasó de US$99 a US$176. Menos hectáreas, menos cocaína, más cara.
Hoy, con más tecnología, el fenómeno se revirtió. En 2023 Colombia alcanzó récord: 253.000 hectáreas sembradas, 10% más que 2022. La producción potencial saltó 53% hasta 2.664 toneladas. ONU reportó 2.600 toneladas solo de Colombia, de 3.708 toneladas mundiales.
Hay menos hectáreas que en 2000, pero más cocaína. ¿Por qué? Productividad. En 2020, una hectárea daba 6,4 toneladas de hoja frente a 5,8 en 2019. Se saca 18% más clorhidrato por hectárea: casi 8 kg. Laboratorios más eficientes: aunque el área cayó 9% en 2020, la cocaína subió 8% a 1.228 toneladas. El valor: solo la producción 2018-2022 añadió 600 toneladas, unos US$1.200 millones para el crimen.
Del Plan Colombia pasamos al desastre venezolano. Las rutas y laboratorios ahora usan nuestro territorio. La migración forzada por el caos es amenaza para http://EE.UU. y Trump interviene.
¿Qué hacer? Sociedad civil debe crear un frente. Impulsar la Alianza por la Libertad de América con http://EE.UU., Colombia y presidentes aliados. Álvaro Uribe, con su experiencia, es clave. Convertir la lección del Plan Colombia y del desastre venezolano en acción: tecnología, inteligencia y voluntad política para recuperar soberanía, orgullo y dignidad.
