El diario plural del Zulia

Motorizados ocupan 9 de cada 10 camas hospitalarias en el Zulia

La historia de Guadalupe, de 23 años, retrata su drama y permite detallar el de los centros asistenciales. Tuvo un accidente como “parrillera”, sufrió politraumatismo cráneo encefálico y se dislocó el hombro derecho. “Estuve 19 días en la UCI”, precisa. Al Piso 3 del Universitario, donde funciona el servicio de traumatología, lo llaman “Pasillo Bera”. Freddy Pachano, director de la División de Graduados de la Facultad de Medicina de LUZ, ofrece un diagnóstico sobre la crisis. El gobernador Luis Caldera se articuló con el CLEZ y los alcaldes para la promulgación de una ley complementaria que los ayudara a disminuir los casos.

Desde una cama clínica en el tercer piso del Hospital Universitario de Maracaibo (HUM), un motorizado en recuperación comienza a grabar un video. “¡Pal tiktok, pal tiktok!”, dice.  De fondo, cuatro jóvenes en su misma condición se semi-arreglan mientras comen y el sonido de la changa retumba. “¡Más nada! La rumba en el ‘Pasillo Bera”.

El clip, difundido hace casi dos meses por Diario La Grey, medio digital, muestra a motociclistas que se comportan como si el resultado de sus lesiones fuera algo gracioso.

Como el “Pasillo Bera” bautizaron desde hace años al piso 3 del área de atención de adultos del centro asistencial referencial del Zulia.

El nombre hace alusión, desde la mirada dicharachera característica del zuliano, a una marca de motocicletas que domina el 80% del mercado, cuenta con cinco líneas de ensamblaje y produce al menos 13 tipos de motocicletas diferentes.

El área de atención traumatológica es la piedra final de una cascada que convierte a la emergencia del Universitario en una carnicería humana, atravesada por el sonido de sirenas y el ruido metálico de las camillas, entrando una tras otra. Apenas terminan de atender a un herido cuando llega otro.

El dibujo preocupa: jóvenes ensangrentados, piernas fracturadas, rostros golpeados, alaridos de dolor, llantos. Algunos llegan conscientes. Otros inmóviles. Afuera, familiares se aglomeran entre sollozos, cigarrillos y llamadas telefónicas apresuradas.

Lesiones comunes de accidentes de motos

Guadalupe estuvo allí y conoce el “Pasillo Bera”, pero no sonríe como los motorizados tiktokeros. Quiere espantar de su memoria -con secuelas- lo que ha sufrido y los casos crudos que presenció. “Vi salir a muchos motorizados muertos”, asegura.

A sus 23 años enfrenta secuelas neurológicas complejas luego que, en septiembre de 2022, una amiga colisionara contra la parte trasera de una camioneta a la altura del Distribuidor Vial Los Olivos, cerca de Maicaíto, en la Circunvalación 2. Ella, quien acababa de ingresar a la Facultad de Medicina de LUZ, iba como parrillera.

Mis recuerdos son vagos. Tuve pérdida temporal de la memoria por un politraumatismo cráneo encefálico nivel 7 y una dislocación en el hombro derecho. Estuve 19 días en la UCI y allí contraje  una bacteria”, relata.

Tuvo pérdida del habla. Usó silla de ruedas y bastón.

Pasó por dos cirugías: la primera para sacar medio litro de coágulo de sangre del cerebro, y la segunda, para removerle y regenerarle parte del cráneo con parte del abdomen, en un procedimiento que tras año y medio se tuvo que reforzar.

Indicadores de alarma

Nueve de cada 10 camas del hospital se dedican para motorizados con lesiones como las de Guadalupe, según las estimaciones ofrecidas por Freddy Pachano, director de la División de Graduados de la Facultad de Medicina de la Universidad del Zulia (LUZ), al referirse al drama que sacude la red de salud pública en la entidad por el incremento desmedido de siniestros viales que involucran motocicletas.

Los servicios de Medicina Interna y Traumatología colapsan, advierte Pachano.

No tenemos camas suficientes para otras patologías porque están ocupados los servicios completos por accidentes de motocicleta, que antes no lo veíamos. Es decir, si teníamos antes déficit de camas, ahora las tenemos peor, porque entonces usted no tiene una cama para operarse de una fractura de hombro, de una fractura de cadera o lo que sea, porque lo que tenemos son pacientes hospitalizados crónicos con fracturas de miembros inferiores por accidentes de moto, que son de larga estancia porque necesitan prótesis que son muy costosas”, explica el cirujano pediátrico y académico de LUZ.

El escenario, que se replica en su nivel en el resto de centros asistenciales, empujó a las autoridades a buscar soluciones desde hace dos años. Luis Caldera articuló con legisladores y alcaldes.

En octubre pasado, el Gobernador del Zulia se puso las manos en la cabeza durante la apertura de cinco áreas reacondicionadas y modernizadas, en conjunto con el Ministerio para la Salud, en el Universitario: La sala de shock estaba abarrotada de lesionados por colisiones en motos. La UCI también reportaba ingresos.

Caldera constató, en conversación con Rossana Vásquez, directora del hospital que, en promedio, 8 de cada 10 casos de politraumatismos que reciben, son a causa de incidentes viales que involucran a motorizados. Llamó a los conductores a la prudencia. ”Se están generando inclusive problemas operativos”, alertaba.

Nueva ley bajo el radar de las autoridades

El Consejo Legislativo, bajo la presidencia de Magdelys Valbuena, impulsó con la guía de Caldera, una consulta en los 21 estados del Zulia con un novedoso anteproyecto de ley  sobre Regulación Complementaria del Uso de Motocicletas en el Zulia.

En ella trabajaron Alberto Hernández, Maribel Briceño, Édgar Antúnez, José Sierra, Johan del Valle y Zoraida Petit.

La propuesta, aprobada a finales de 2025, contempla normativas ya establecidas en leyes vigentes y otras que se incorporan de manera complementaria, incluyendo el fortalecimiento de la educación vial. Los legisladores impulsan talleres de formación en comunidades, consejos comunales, asambleas de ciudadanos y escuelas.

El objeto del instrumento complementario es primeramente preservar la vida, explica el legislador Alberto Hernández y señala el artículo 1 de la ley que establece como objeto la seguridad ciudadana, el orden público, la protección de la vida, el respeto a la convivencia social conforme en lo  previsto en la constitución y la ley de transporte terrestre y otras normas aplicadas.

¿Qué elementos hemos incorporado que sean novedosos? Esta ley viene a complementar la obligación de los concesionarios. Por ejemplo, establecimos la obligatoriedad de la venta del casco protector junto con la moto”, comenta y destaca que además, prohíbe las motopiruetas en lugares no autorizados. “Hubo una mala interpretación, de que este era un deporte que se podía practicar en la vía pública”.

Otra de las normas que se reforzaron apunta contra quienes embarcan a más de una persona en la moto cuando un vehículo diseñado para transportar máximo dos personas. “A veces  vemos como transportan dos, tres, cuatro personas y, bueno, no es la gran mayoría, pero sí hay quien infringe” y aumenta los riesgos de muerte en un potencial accidente, refuerza.

Hernández asegura que el gobernador Luis Caldera les pidió legislar sobre un instrumento que permitiera unificar esfuerzos. “Sabemos que la parte coercitiva es importante, pero la parte preventiva arroja mejores resultados”, apunta.

En Maracaibo, el trabajo comienza a engranar. La Alcaldía sacó a las calles el Plan de Concientización Vial. El capitán Marcos Amaya, director general de Seguridad Ciudadana del municipio, en compañía de Polimaracaibo, el Cuerpo de Bomberos y Protección Civil, toman con frecuencia las calles para simular un trágico accidente de tránsito y hacer ver a los conductores las consecuencias de las imprudencias al volante.

En redes sociales, impacta ver teatralizado un velorio, cuando a diario en Venezuela cada 6 horas se registra uno, con un motorizado como víctima.

Gastos operativos

Freddy Pachano entiende que se hacen esfuerzos, pero cree deben terminar de articularse y profundizarse.

Sobre la afectación, cuenta que los recursos que más consumen los motorizados son camas de emergencia, camas de hospitalización, quirófanos, traumatología, neurocirugía, UCI, ventilación mecánica, tomografías, radiografías, laboratorio, antibióticos, transfusiones, material de osteosíntesis, prótesis costosas, curas, rehabilitación y personal médico y de enfermería.

El impacto sobre las camas es directo: un paciente politraumatizado por moto puede permanecer varios días o semanas hospitalizado. Cuando estos casos se acumulan, se reduce la disponibilidad para pacientes con apendicitis, infecciones, patologías abdominales, enfermedades médicas, emergencias pediátricas o cirugías programadas”, detalla.

La recuperación de Guadalupe ha sido dura, con avances progresivos y lentos, pero agradece a Dios y a los médicos que la intervinieron, el milagro de estar viva.

Durante la rehabilitación, uno de los mayores desafíos fueron, además de la falta de recursos, las crisis neurológicas. “Sufrí choques eléctricos en mi cabeza, hasta perder la conciencia”, cuenta. Hace poco tuvo que volver a ser hospitalizada, pero evolucionó y hoy se recupera desde casa, cumpliendo con las indicaciones de los especialistas.

Todos los días se presentan casos que afectan principalmente a la población joven, generan discapacidad, muerte y alto consumo de recursos hospitalarios, sostiene Pachano sobre lo ocurrido con la muchacha de 23 años.

En Maracaibo lo estamos viendo con preocupación: pacientes jóvenes, muchas veces en edad productiva, ocupando camas de emergencia y hospitalización durante días o semanas. Eso limita la capacidad de atención para otros pacientes con patologías médicas o quirúrgicas", señala, en consonancia con lo expresado por Luis Caldera.

El cirujano pediatra explica que, comparado con otros accidentes viales, los motorizados suelen tener mayor vulnerabilidad física. A su juicio, el conductor de moto está mucho más expuesto al no contar con carrocería protectora, situación que asegura hace más frecuentes los traumatismos craneoencefálicos, fracturas, lesiones abdominales, torácicas y politraumatismos.

Hoy, en el piso 3 del bloque de adultos- donde funciona la hospitalización del Servicio de Traumatología, se mantiene un promedio de 25 ingresos, de los cuales 22 se encuentran hospitalizados, a causa de lesiones provocadas por el manejo imprudente.  ¿Lesiones más frecuentes? Fracturas expuestas de tibia, peroné, fémur y tobillo.

El mensaje central, de acuerdo con el académico, debe ser claro: los accidentes de moto no son solo un problema de tránsito sino de salud pública. “La prevención, el uso correcto del casco, el respeto a las normas, el control de velocidad y la educación vial pueden salvar vidas y disminuir la presión sobre los hospitales”.

 

ACCIDENTES EN MOTO: EPIDEMIA DE SALUD PÚBLICA (2)

 

Lea también
Comentarios
Cargando...