EE. UU. realizó más de 25 vuelos de inteligencia militar cerca de Cuba desde febrero
Desde el 4 de febrero, la Armada y la Fuerza Aérea de Estados Unidos han llevado a cabo al menos 25 vuelos de recopilación de inteligencia militar frente a las costas de Cuba, según un análisis de CNN basado en datos de aviación pública.
La mayoría de los vuelos se realizaron cerca de La Habana y Santiago de Cuba, e incluso algunos a menos de 64 kilómetros de la costa, utilizando aeronaves tripuladas y drones especializados.
Entre los aparatos utilizados destacan los P-8A Poseidon para patrullaje marítimo, el RC-135V Rivet Joint para inteligencia de señales y drones de gran altitud MQ-4C Triton.
Los vuelos se suman a operaciones navales y marítimas de vigilancia realizadas por la Marina estadounidense, lo que marca un incremento notable respecto a la actividad histórica en la región.
El aumento de estas operaciones coincide con el endurecimiento de la retórica del presidente Donald Trump hacia Cuba y la imposición de sanciones económicas más estrictas. Analistas han señalado que patrones similares en Venezuela e Irán precedieron operaciones militares, lo que genera inquietud sobre posibles movimientos futuros.
Funcionarios cubanos, por su parte, rechazan representar un peligro para Estados Unidos, aunque advierten que cualquier ataque podría derivar en una prolongada resistencia. Los vuelos han sido rastreados públicamente mediante plataformas como Flightradar24 y ADS-B Exchange, y algunos han sido ampliamente compartidos en redes sociales, lo que sugiere que su visibilidad podría ser intencional.
El despliegue refleja un nuevo foco geopolítico para EE.UU., distinto de sus operaciones históricas en Ucrania, Corea del Sur o la frontera occidental de Rusia, y plantea preguntas sobre la intención estratégica detrás de estos vuelos de vigilancia en la región del Caribe
