Rodrigo Rivera Morales | Oposición en parálisis
El país está viviendo una crisis tan grave como la ocurrida en período 2017-2018. Se ha agudizado la pobreza, los salarios y pensiones vuelven sal y agua, hay inflación y devaluación continúa. Notamos desesperación en muchos sectores sociales y regiones. El pueblo no entiende porque siguen al frente del gobierno los mismos causantes del desastre nacional. Maduro y Cilia no lo hicieron solos. Era toda la camarilla al mando quienes cometieron esas fechorías y ese mal gobierno. Son todos cómplices de las persecuciones, de las encarcelaciones sin causa, de las torturas, de silenciar la prensa, de la corrupción. No obstante, la oposición se nos aparece como paralizada, salvo la llama viva de esperanza que pregona María Corina Machado.
Con la captura de Maduro e intervención de la administración Trump se pensó en cambios importantes y nuevo rumbo. Pronto nos caímos del sueño. A Trump le interesaba era el petróleo y nuestras riquezas naturales y nuestra posición geopolítica estratégica. Los Hermanos Rodríguez y sus compinches se han prestado al juego para mantenerse en el poder. Ellos son artistas de la simulación. Manipulación y ganar tiempo para salirse con la suyas. Convencieron a sus compinches de dar un paso atrás, ganar tiempo y fortalecerse. Es, además, muy atractivo hacer negocios con los norteamericanos y así se quitan la pesadilla de las deudas con Rusia, China e Irán. Se pondrán buchones con esos negocios, se lavarán la cara y el dinero mal habido.
En realidad, es el pueblo venezolano quien sufre la tragedia. Ese pueblo reconoce la coherencia y empeño de María Corina Machado, por su constancia y sintonía con la problemática nacional. No hay partidos políticos que lidericen las masas, pues sus dirigentes no han tenido la constancia y coherencia de MC. Muchos de ellos han actuado con torpeza, algunos no ofrecen credibilidad, otros han sido colaboracionistas y mire que algunos son acusado de negocios con el régimen.
Lo esperanzador es que los estudiantes, fieles a su legado histórico de lucha por la libertad, la clase trabajadora, los pensionados y la clase popular desligados de los partidos políticos han emprendido lucha por sus derechos, por sus reivindicaciones, por la libertad, retorno a la democracia mediante elecciones libres y que se respeten sus resultados. No hay duda que alrededor de ellos se ira nucleando el pueblo venezolano.
Los que intenten hacer política tiene que entender que vivimos nuevas épocas. Que la política debe ser servicio, no solo con enunciados y alabanzas propias. Deben entender que sen trata de ir hacia adelante, en forma coherente, con mensajes positivos al lado del pueblo. Esa vieja política destructiva de tratar de surgir atacando al otro que está en el mismo frente ya no convence al pueblo. Es más ya ven que es más de lo mismo. Los dirigentes de los partidos políticos deben examinar las encuestas y ver que ninguno llega al 1% de aceptación y otros no siquiera figuran. El opositor en sus ataques debe dirigirlos contra el régimen y sus compinches por sus desafueros y atrocidades, denunciado la violación de los derechos y sus nefastas políticas que generan inflación, devaluación y hambre. Hay que proponer hacia el futuro, ya basta de hablar sobre lo que no se hizo, ahora hay que construir confianza con acciones transparentes que demuestren servicio.
Estos son momentos cruciales de unidad para exigir inmediatamente un cronograma electoral cambio del CNE, libertad de prensas y cese de la represión. Todos los que nos decimos de oposición debemos estar al unísono con esas luchas. El enemigo es la camarilla gobernante y sus fracasadas políticas. La tarea es ir adelante al lado del pueblo, con los estudiantes, los trabajadores y pensionados. Nuestra lucha debe ser por la libertad, por ello debemos exigir de inmediato la liberación de los presos políticos. No hay que dividir fuerzas. Ya los alacranes, los colaboracionistas y fracasados ya el pueblo los ha sancionado ignorándolos, allí está pésima votación obtenida por Rosales, Capriles y otros. Ahora se impone ahogar al régimen exigiéndole de inmediato aumento digno de salarios y pensiones, cese de la represión y elecciones libres. Unidos con el pueblo avanzaremos a la libertad y democracia.
Debemos tomar conciencia que la soberanía reside en el pueblo. Que somos pueblo libre y ningún agente extraño debe imponernos cómo manejar esa soberanía. Debemos recordar que internacionalmente está reconocido el derecho la libre autodeterminación de los pueblos. Estoy seguro que los pueblos libres nos acompañaran en nuestras luchas por la libertad y la democracia. Ahora vale más que nunca la consigna ¡Hasta el final! Debe repetirse de boca en boca,, que retumbe y seamos un pueblo libre. ¡Hasta el final!
