El diario plural del Zulia

Apuntes para la reflexión | ¿Por qué se finge demencia con los corruptos de la oposición?

Imperativo denunciarlo

La corrupción es el epicentro de la destrucción de una nación y del empobrecimiento de su gente; por ello, es imperativo denunciarla. Mientras que en algunos países existe la pena de muerte para este delito, muchos venezolanos señalan únicamente a los "rojos", mientras que con los "blancos, azules, naranjas y amarillos", entre otros, fingen demencia.

Incluso comparten mesa con ellos y alardean de su amistad, aun conociendo su conducta inmoral y el origen de su riqueza. Solo cuando tengamos una ciudadanía responsable, que valore la ética y enfrente la corrupción como el cáncer social que es, tendremos una nación con bienestar y calidad de vida.

¿Y quién le pide a Trump que frene al ICE?

¡Nos preguntamos! ¿Es más importante que los líderes que se reúnen con la administración Trump soliciten elecciones antes que pedir que el ICE deje de perseguir a los venezolanos en EE. UU.?

¡Más de 600 mil venezolanos están bajo amenaza! Deberían exigir un aumento de sueldos, salarios y pensiones; que se equipen los hospitales y tengamos atención médica de calidad; que nuestras instituciones docentes cuenten con los recursos necesarios.

Guaidó y el G4 fracasaron y son repudiados por no ocuparse de la gente. María Corina debe aprender esa lección: "Dime con quién andas y te diré quién eres".

¿La oposición venezolana anda como “pollos sin cabeza”?

Los ciudadanos debemos valorar con urgencia la advertencia de Isaac Asimov de 1980: sobre la democracia se cierne el peligro mortal del antiintelectualismo y la ignorancia en la política.

Parece un espejo del caso venezolano sin duda.

El culto a la personalidad es solo una expresión enferma de esa carencia.

Y Asimov lo sentenciaba con crudeza: "La democracia implica la noción persistente de que mi ignorancia es tan válida como tu conocimiento".

Es un horror saberlo como algo cierto, que pasó, pasa y puede seguir pasando.

Es suicida seguir equiparando conocimiento y desconocimiento.

Una sociedad culta que se respete no estaría gobernada por políticos mediocres y sin valores morales.

Bajo esa misma ceguera, como "pollos sin cabeza" aparenta andar la oposición venezolana.

Hoy solo existe unidad de oposición alrededor de una líder, y hay que decirlo con claridad: no es suficiente.

Sin una estrategia única de salida frente a la administración de los Rodríguez, la oposición política y ciudadana al régimen de Miraflores no ganará la confianza de la Casa Blanca.

Es sencillamente ridículo ver cómo andan en campaña, hablando de elecciones, que si en mayo o en seis meses.

Los ciudadanos le pierden el respeto a los políticos farfullos que, con sus posiciones vacías, insultan la inteligencia de la gente.

Si la oposición no se revisa y cambia, seguirá condenada a andar como pollos sin cabeza.

El cambio político no depende de voluntades aisladas; es un problema de Estado.

Esto obliga a involucrar instituciones, a sellar acuerdos con sectores no contaminados por la corrupción y con negociadores del pasado con el régimen bajo una visión compartida de reconstrucción económica.

La esperanza no puede alimentarse de marketing en redes; debe construirse sobre bases reales, sin mezquindades ni sectarismos.

Es vital refundar la República: ese es el reto más trascendental de todos los venezolanos.

NO ES TIEMPO PARA HABLAR DE ELECCIONES.

ES TIEMPO PARA HACER POLÍTICA.

Lo primero y urgente es reinstitucionalizar el Estado con medidas clave:
Atender con urgencia el tema social de la gente
> Cambio radical en la política electoral.

> Sustitución de magistrados, de fiscales y saneamiento de los cuerpos de seguridad.

Todo el esfuerzo y la energía deben orientarse a esta meta.

Logrando ese objetivo, se consolidaría automáticamente lo electoral.

Caso contrario, la pregunta es una bofetada a la realidad:

¿ELECCIONES PARA QUÉ?

Carlos Alaimo
Presidente-editor

Lea también
Comentarios
Cargando...