Rodrigo Rivera Morales | La tragedia de la diáspora venezolana
La historia en los últimos 100 años Venezuela, a fue un país receptor de inmigrantes. Vinieron de Europa, de América incluso de países asiáticos y de origen árabe. Pero la instalación de una criminal dictadura ha generado una afluencia sin precedentes de personas migrantes y refugiados venezolanos en toda América Latina y el Caribe. En diciembre de 2025, alrededor de 7,89 millones de venezolanos residían fuera de su país, siendo el segundo mayor desplazamiento del mundo.
El flujo migratorio venezolano ha sido motivado por una crisis nacional bajo un contexto de deterioro institucional, recesión económica y descomposición social, situación que se agravó ene los últimos 8 años. Todos los estudios, sobre este flujo migratorio venezolano, coinciden en la existencia de un grave menoscabo de las condiciones de vida en Venezuela y la necesidad de un cambio profundo a nivel político, económico y social como condición necesaria para un posible retorno.
Estudios realizados sobre la migración venezolana concuerdan en señalar que, además, del deterioro social y económico por sus nefastas políticas económicas, el gobierno chavista, impulsaba una política de emigración migración, en otras palabras, promovía el desalojo del país, como forma de evitar la presión social, la protesta y aminorar el gasto social.
Esta perversa y maligna política tiene sus efectos positivos en su estrategia de mantenerse en el poder. Dicho de otra manera, el desplazamiento de personas hacia fuera del país ha sido una estrategia para perpetuarse en el poder. Obedece al cálculo político. Esa estrategia tenía como finalidad: 1. Eliminar la presión de un elevado número de personas que criticaban o hacían oposición a las políticas gubernamentales, 2. Se quitaban de encima problemas de presión sobre abastecimiento, servicios de calidad: educación y salud, 3. Los migrantes se convierten en fuente de ingresos de divisas para el país, por medio de las remesas a familiares. No hay duda que el régimen madurista provocó el éxodo imponiendo salarios de hambre, pensiones infames, disminuyendo drásticamente el presupuesto a educación, servicios y su política errada de persecución de la empresa privada casó desabastecimiento.
Acerca de los efectos perversos que la migración generó en la estructura económico-social venezolana, pueden destacarse: salida de la juventud venezolana que es la base esencial del factor trabajo, salida de profesionales y técnicos en los cuales el país había invertid enormes recursos, desintegración de la familia, desarraigo del país y parálisis en el avance económico, científico y técnico.
He vivido la tragedia de los venezolanos en el exterior, común en los que vivimos fuera, se puede resumir así “fue triste porque me alejaba de todo lo que amo, mi familia, mi casa. mis cosas, mi país, mis amigos, mi perro”. También, he vivido la tragedia del rechazo, del desprecio al migrante. En mis recorridos académicos por América he encontrado haciendo esfuerzos ciclópeos para homologar sus estudios y alcanzar un estatus de respeto. He conocido casos infames de discriminación, por ejemplo, en gran restaurante de Lima (32 camareros limpieza y cocina) se perdió una cartera de un cliente, llegó la policía, al que identificaban como venezolano ipso facto lo mandaban a la patrulla. En Colombia, Chile se han dado casos similares. Olvidaron nuestra hospitalidad.
Ahora tenemos el drama de los venezolanos en USA. Las políticas antimigratorias del actual gobierno ha causado efectos perversos en la diáspora venezolana, en especial, de los más vulnerables. Entendemos que cada país tiene derecho a velar por el cumplimiento de sus leyes soberanas y proteger a sus ciudadanos frente a enemigos internos y externos. Pero, esto no fundamenta la generalización, involucrando tabula rasa a todos en el mismo saco. En los migrantes venezolanos son gente decente, respetuosos de los derechos de los demás, pero por circunstancias forzadas han tenido que emigrar.
Los que profesamos el humanismo cristiano apoyados en las narraciones bíblicas sobre los orígenes que muestran la unidad del género humano y enseñan que el Dios de Israel es el Señor de la historia y del cosmos: su acción abarca todo el mundo y la entera familia humana. El mensaje cristiano ofrece una visión universal de la vida de los hombres y de los pueblos sobre la tierra, que hace comprender la unidad de la familia humana. Por ello, las instituciones de los países que reciben inmigrantes deben vigilar cuidadosamente para que se respeten sus derechos y las las garantías que exige la dignidad de la persona humana. Entendemos que la defensa de la soberanía nacional y los derechos de los ciudadanos no se construye con la fuerza de las armas, del terror o de la prepotencia; sino con base a la justicia y equidad, en caso de uso de la fuerza no atropellando la dignidad humana.
Consideramos en estos momentos de coyuntura política venezolana el liderazgo de María Corina Machado y Edmundo González Urrutia, junto a los partidos políticos democráticos unir su voz y fuerza en defensa de los venezolanos emigrantes, es especial, los que residen en USA. No exigimos privilegios, sino que les sean respetados sus derechos y sean tratados con equidad y justicia. Siguiendo nuestros principios de humanismo cristiano la dignidad humana transciende las fronteras.
