María Corina en su discurso por el Nobel: “Venezuela volverá a respirar”
María Corina Machado no llegó a tiempo a Oslo para recibir el Premio Nobel de la Paz en el ayuntamiento de la capital. Pero sus palabras han sido expresadas a través de su hija Ana Corina Sosa, quien ha tenido la responsabilidad de leer el discurso de aceptación del reconocimiento, difundió El Mundo de España.
“Mi mamá no está aquí para ser parte de esta ceremonia, pero mi mamá nunca quiebra sus promesas y esa es la razón por la que celebro en mi corazón que, en tan sólo unas horas, nos reencontraremos con ella en Oslo después de 16 meses. No veo el momento de verla, abrazarla y besarla después de más de dos años", fueron las primeras palabras de la primogénita de la líder venezolana.
Después de dejar claro que su madre regresará a Venezuela, Ana Corina leyó el discurso escrito por María Corina Machado.
La galardonada ha empezado, con la voz de su hija, por hacer un repaso por toda la historia de Venezuela hasta llegar al declive económico y social del país en manos del chavismo. "El régimen se propuso dividirnos: por nuestras ideas, por raza, por origen, por la forma de vida. Quisieron que los venezolanos desconfiáramos unos de otros, que nos calláramos, que nos viéramos como enemigos. Nos asfixiaron, nos encarcelaron, nos mataron, nos empujaron al exilio".
De la misma forma, resaltó los intentos por superar esa realidad: "Diálogos traicionados, protestas multitudinarias reprimidas, elecciones manipuladas" y ha recordado que incluso "la esperanza se derrumbó, y con ella se fue apagando la fe en que algo pudiera cambiar. La posibilidad de un cambio se volvió una ingenuidad o una locura".
Ana Corina destacó todas las hazañas del movimiento cívico venezolano para demostrar unos resultados justos en medio de unas elecciones manipuladas. "Edmundo González Urrutia, un diplomático sereno y valiente, dio un paso al frente. El régimen creyó que no representaba una amenaza. Subestimaron la determinación de millones de ciudadanos".
A su vez, recordó esa gesta del 28 de julio de 2024: "Seiscientos mil voluntarios en 30.000 centros de votación, aplicaciones para escanear códigos QR, plataformas digitales y centros de llamadas desde la diáspora. Desplegamos escáneres, antenas de Starlink y computadoras escondidas en camiones de frutas para llegar a los rincones más remotos del país". Todo ello fue lo que demostró la victoria de Edmundo González con casi el 70% de los votos.
Machado, mediante su hija, recordó la represión acrecentada por el chavismo tras las elecciones. Esa misma que la obligó a permanecer escondida. "Durante estos 16 meses en la clandestinidad hemos construido nuevas redes de presión cívica y de desobediencia disciplinada, preparándonos para una transición ordenada hacia la democracia. Así llegamos hasta el día de hoy, en el que resuena el clamor de millones de venezolanos que ya sienten cercana su libertad".
En su discurso de aceptación, la venezolana resaltó el significado de su galardón: "Le recuerda al mundo que la democracia es esencial para la paz. Y lo más importante, el principal aprendizaje que los venezolanos podemos compartir con el mundo es la lección forjada a través de este largo y difícil camino: si queremos tener democracia, debemos estar dispuestos a luchar por la libertad".
Liberación de presos políticos
Con el entusiasmo y optimismo que caracterizan a la líder venezolana de 58 años, envió un mensaje esperanzador a sus compatriotas y al mundo: "Venezuela volverá a respirar. Abriremos las puertas de las cárceles y veremos salir el sol a miles de inocentes que fueron encarcelados injustamente, abrazados al fin por quienes nunca dejaron de luchar por ellos. Veremos a las abuelas sentar a sus nietos en sus piernas para contarles historias, no de héroes lejanos, sino del valor de sus propios padres. Veremos a nuestros estudiantes debatir con pasión, sin miedo, con sus voces al fin libres. Volveremos a abrazarnos, a enamorarnos, a oír nuestras calles llenas de risas y de música".
"Mis queridos venezolanos, el mundo ha quedado maravillado por lo que hemos logrado. Y pronto presenciará una de las imágenes más conmovedoras de nuestro tiempo: el regreso de los nuestros a casa. Yo estaré allí, nuevamente, en el puente Simón Bolívar, en la frontera con Colombia, donde una vez lloré entre los miles que se iban, para recibirlos de vuelta a la vida luminosa que nos espera".
Machado también rindió homenaje a todos aquellos que la acompañaron en su camino: "A nuestros presos políticos, a los perseguidos, a sus familias y a todos los que defienden los derechos humanos. A quienes nos protegieron, nos alimentaron y lo arriesgaron todo por cuidarnos. A los periodistas que se negaron a callar. A los artistas que llevaron nuestra voz al mundo. A mi equipo extraordinario, a mis maestros, a mis compañeros activistas políticos y sociales. A los líderes del mundo que nos acompañaron y defendieron nuestra causa. A mis tres hijos, a mí papá adorado, a mi mamá, a mis tres hermanas y a mi valiente y querido esposo, quiénes me han sostenido durante toda mi vida".
Sus últimas palabras fueron para "todos los millones de venezolanos anónimos que arriesgaron sus hogares, sus familias y sus vidas por amor. Ese mismo amor del que nace la paz, el que nos sostuvo cuando todo parecía perdido y que hoy nos une y nos guía hacia la libertad. A ellos pertenece este honor. A ellos pertenece este día. A ellos pertenece el futuro. Seguimos de la mano de Dios". "La paz es un acto de amor, y ese amor ya ha puesto en marcha nuestro futuro", subraya.
Círculo cercano en Oslo
Entre el público, en primera fila, estuvo la emocionada, sin poder contener las lágrimas, familia Machado Parisca: sus otros dos hijos, su madre y su esposo. En la siguiente línea, los mandatarios de cuatro países latinoamericanos (Argentina, Ecuador, Panamá y Paraguay), incluido su compañero de lucha Edmundo González. En la primera fila, sus más fieles amigos y sus más cercanos aliados políticos, como Magalli Meda, su mano derecha y directora de su comando de campaña; Pedro Urruchurtu, coordinador internacional de Vente Venezuela (VV); y Claudia Macero, jefa de Comunicación de VV. En el centro del imponente auditorio estuvieron los reyes de Noruega y el equipo directivo del Comité Noruego del Nobel.
El evento tuvo lugar en el Ayuntamiento de Oslo. La gran sala está decorada, por primera vez, con macetas rellenas de distintos tipos de bromelias y otras plantas provenientes de la selva amazónica, "en honor a la galardonada de este año". La ceremonia ha arrancado con emotivas interpretaciones de las canciones 'Alma llanera' y 'Venezuela', realizadas por el cantante venezolano Danny Ocean. Asimismo, el evento ha sido clausurado con la canción 'Mi querida' (del cantautor Simón Díaz), interpretada por la pianista Gabriela Montero. También ha interpretado el himno del país latinoamericano: 'Gloria al bravo pueblo'.
