Vecinos con palancas y picos rescatan a sus seres queridos entre escombros
El trabajo de rescate tras los terremotos revela una respuesta en gran parte improvisada, donde hombres y mujeres armados con palancas, mazos y picos tratan de desenterrar a sus seres queridos entre los escombros, a menudo con solo un casco de bicicleta como protección.
En contraste, los equipos de búsqueda internacionales y los servicios profesionales cuentan con recursos especializados linternas, perros rastreadores, camillas y material médico que les permiten actuar con mayor eficacia. Aunque los bomberos y los servicios de emergencia venezolanos pueden aportar más equipamiento y experiencia que los vecinos, a menudo carecen de fondos suficientes.
La utilización de maquinaria pesada para el movimiento de tierras se ha observado en La Guaira y otras zonas, pero su despliegue es irregular y llega de forma esporádica, en ocasiones demasiado tarde para salvar a quienes aún están atrapados. Fuentes de terreno coinciden en que lo que realmente falta es más personal, más maquinaria, más perros de rastro y más apoyo, y que el tiempo apremia.
