El diario plural del Zulia

Messi marca pero el Inter Miami empata con el Nashville

Tras anunciar su retiro de la selección argentina, Lionel Messi enfrenta una nueva etapa en el Inter Miami. A sus 39 años, el astro del fútbol se encuentra en medio de empates y frustraciones, mientras busca adaptarse a un equipo que aún no logra brillar.

El pasado lunes, el fútbol argentino se sacudió con una declaración que resonó en cada rincón del país: "Me retiro de la Selección", pronunció Lionel Messi, marcando el inicio de una nueva era tanto para él como para el equipo dirigido por Lionel Scaloni. Con 39 años y enfocado en su carrera en el Inter Miami, el astro se enfrenta a un entorno que, aunque lleno de expectativas, aún deja a los hinchas en un estado de incredulidad.

Desde su adiós a la selección, Messi ha disputado dos encuentros, ambos con resultados decepcionantes: sendos empates contra el Atlanta United y el Chicago Fire. A pesar de su impresionante desempeño individual, donde ha demostrado su habilidad para asistir y marcar goles, como el espectacular tanto ante Nashville, su equipo sigue sin encontrar estabilidad y volvió a empatar 2-2.

La frustración se apodera de Messi. Se le ve enojado, gesticulando y discutiendo con árbitros, un reflejo de su competitividad innata. El mejor futbolista de todos los tiempos no se contenta con menos que la victoria, y la diferencia de nivel entre él y algunos compañeros de equipo es palpable. La frustración se intensifica cuando observa que el joven ecuatoriano Fricio Caicedo no ejecuta la jugada como él esperaba, lo que lo lleva a intentar guiarlo, a pesar de que podría ser su padre.

El partido comenzó mal para el Inter Miami, que se vio en desventaja desde el tercer minuto debido a un error defensivo. Enfrentando a un rival sólido como Nashville, que venía dominando la Conferencia Este, Messi rápidamente se dio cuenta de que la situación era crítica. Con un ceño fruncido, se puso en modo competitivo y, a través de un tiro de esquina, logró forzar el empate gracias a un autogol de Reed Baker-Whiting, quien tendrá una anécdota interesante que contar a sus nietos.

Sin embargo, la verdadera magia de Messi brilló cuando recibió un pase de Rodrigo De Paul y, con un toque preciso, colocó el balón en el ángulo derecho del arco, sumando su gol número 928 en su carrera, acompañado de 423 asistencias en 1174 partidos. Su capacidad para anotar es indiscutible, y aunque pudo haber aumentado la cuenta, el travesaño y un par de intervenciones defensivas evitaron que el marcador fuera más abultado.

Con el tiempo en contra, un rebote en el minuto 91 permitió a Sam Surridge igualar el partido a 2-2, dejando a Messi con una expresión que lo decía todo: resignación, frustración y una pizca de culpa por no haber cerrado el encuentro antes. Este empate marca su tercer partido consecutivo sin victoria desde su retiro de la selección, y la pregunta que queda en el aire es si Scaloni logrará convencerlo de regresar para las próximas fechas FIFA.

Lea también
Comentarios
Cargando...