China exige salvaguardar intereses en Venezuela en medio de la polémica con el "Acuerdo Trump"
China reaccionó este martes para exigir la salvaguarda de sus derechos e intereses en Venezuela ante informaciones de que un nuevo acuerdo petrolero entre Caracas y Washington podría afectar campos operados por Sinopec y CNPC. Guo Jiakun, portavoz del Ministerio de Exteriores, subrayó la necesidad de proteger esos derechos y dijo que Pekín ha tomado nota de las informaciones.
La clave: China sostiene que la cooperación entre países está protegida por el derecho internacional y las leyes de ambos, y que las relaciones económicas deben regirse por igualdad y beneficio mutuo.
¿Por qué es importante?: El acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela otorga a Washington el control de más del 20% de las reservas de crudo venezolano, con una vigencia de 25 años, el desarrollo de 17 campos estratégicos, un potencial probado de 65.000 millones de barriles y una producción objetivo superior a 1,5 millones de barriles diarios. Desde la captura de Maduro, Washington ha tutelado al gobierno dirigido por Rodríguez y restablecido relaciones diplomáticas con Caracas tras más de dos décadas de alejamiento.
En perspectiva:
- China mantiene desde hace años importantes intereses en el sector petrolero venezolano, con CNPC y Sinopec participando en proyectos de exploración y producción en el marco de la estrecha relación económica entre Pekín y Caracas durante los gobiernos chavistas.
- El acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela, con vigencia de 25 años y 17 campos, podría aumentar la influencia de Washington sobre las reservas venezolanas, mientras China exige salvaguardas para sus intereses.
Las cifras de esta historia:
- Más del 20% de las reservas de crudo venezolano serán controladas por Washington.
- La vigencia del acuerdo es de 25 años.
- Desarrollará 17 campos estratégicos, con un potencial de 65.000 millones de barriles y una producción objetivo superior a 1,5 millones de barriles diarios.
Lo que sigue: Pekín declaró haber tomado nota de las informaciones y no confirmó cambios de control, reiterando que la cooperación está protegida por el derecho internacional y las leyes de ambos países.
