Bayern Múnich no pasa del empate ante el Viking noruego en Champions
El Bayern Múnich, uno de los gigantes del fútbol europeo, vivió una jornada inesperada en su segunda presentación en la UEFA Champions League, al empatar 3-3 con el Viking noruego en Stavanger. Después de una aplastante victoria 5-0 frente al Bodo/Glimt en su debut, los bávaros se encontraron en una situación complicada, remontando desde un 0-2 en un partido que terminó con diez jugadores tras la expulsión de Michael Olise.
El encuentro comenzó de la peor manera posible para el Bayern. Apenas transcurrido un minuto, el australiano Gianni Stensness cabeceó un córner para abrir el marcador. Aunque el equipo alemán intentó reaccionar, antes del descanso, el Viking sorprendió nuevamente: Peter Christiansen aprovechó un contragolpe para poner el 2-0 en el minuto 38, dejando al Bayern en una situación crítica.
La respuesta del Bayern llegó en el segundo tiempo, liderada por Harry Kane, quien anotó desde el punto penal en el minuto 54 y luego empató el partido con un cabezazo en el 60. Sin embargo, cuando parecía que los bávaros estaban en camino a una remontada clásica, el colombiano Luis Díaz puso el 3-2 en el minuto 71, generando optimismo en el campamento alemán.
Pero la alegría duró poco. Olise, en un momento de impulsividad, fue expulsado por lanzar el balón a la cara de un rival, apenas tres minutos después del gol de Díaz. Esta decisión cambió el rumbo del partido, y en tiempo de descuento, Kristoffer Haugen igualó para el Viking, desatando la locura en el estadio.
“Fue una primera parte floja por nuestra parte. Comenzamos bien la segunda y luchamos para volver al partido. Pero la tarjeta roja lo cambió todo”, comentó Kane en Amazon Prime. Además, defendió a su compañero, reconociendo que “Olise estará destrozado” y que “es una lástima porque tenemos partidos importantes por delante”.
El técnico Vincent Kompany también fue claro: “Fue culpa nuestra. Esa tarjeta roja fue súper tonta. Se puede ver en los ojos de Michael que lo siente y que lamenta haber defraudado al equipo.”
Este resultado sorprende, aunque no es la primera rareza que enfrenta el Bayern en días recientes; hace una semana, el club concedió el gol más rápido de la historia de la Bundesliga, a los 8 segundos de juego. La próxima semana, ante el Arsenal, en el gran duelo de la tercera fecha, tendrán la oportunidad de demostrar que este empate fue solo un tropiezo puntual.
