UE multa a Google con 890 millones de euros por prácticas contra la competencia
La Comisión Europea impuso este jueves dos multas a Google por un total de 890 millones de euros, al considerar que la compañía incumplió las normas de libre competencia digital dentro de la Unión Europea.
El Ejecutivo comunitario señaló que la empresa estadounidense favoreció sus propios servicios en el motor de búsqueda y aplicó restricciones a desarrolladores de aplicaciones móviles que utilizan Google Play.
La primera sanción asciende a 460 millones de euros y está relacionada con la supuesta preferencia que Google habría dado a servicios propios como Google Shopping, búsquedas de hoteles, transporte y resultados deportivos, ubicándolos por encima de sus competidores.
Bruselas aseguró que la compañía habría utilizado elementos visuales, posiciones destacadas y filtros especiales para beneficiar sus productos frente a otras plataformas.
La segunda multa, de 430 millones de euros, corresponde a las restricciones impuestas a desarrolladores de aplicaciones, quienes, según la Comisión Europea, no podían informar libremente a los usuarios sobre ofertas más económicas disponibles fuera de Google Play.
Además de la sanción económica, la Unión Europea ordenó a Google modificar sus prácticas en un plazo de 60 días para garantizar un trato “justo y no discriminatorio” hacia sus competidores.
En caso de incumplimiento, la compañía podría enfrentar sanciones adicionales de hasta el 5 % de su facturación anual global.
Las nuevas multas se aplican bajo la Ley de Mercados Digitales (DMA), una normativa vigente desde 2022 creada para limitar prácticas abusivas de grandes empresas tecnológicas. Por este motivo, el monto es menor al de sanciones anteriores, como la impuesta en 2018 por el caso Android, que superó los 4.000 millones de euros.
Reacción de Google
Google rechazó la decisión de Bruselas y aseguró que las medidas impuestas por la DMA perjudican el funcionamiento de algunos de sus productos.
Kent Walker, presidente de Asuntos Globales de Google y Alphabet, afirmó que la empresa se ve obligada a eliminar algunas funciones y criticó que la regulación europea termine afectando a consumidores y empresas.
La Comisión Europea, por su parte, defendió la sanción y aseguró que está obligada a aplicar las normas comunitarias sin importar posibles presiones externas.
