¿Qué pasa cuando dos inteligencias artificiales se enfrentan? Crean tribunal para resolver disputas entre bots
En un futuro donde las inteligencias artificiales podrán comprar productos, contratar servicios y negociar acuerdos de manera autónoma, también surgirán conflictos entre algoritmos. Ante este escenario, un grupo de empresas tecnológicas creó el primer tribunal digital diseñado para resolver disputas entre agentes de IA.
La plataforma, llamada Internet Court, busca convertirse en un sistema de justicia especializado para una nueva economía dominada por bots, donde los desacuerdos podrían ocurrir en cuestión de segundos y los tribunales tradicionales resultarían demasiado lentos.
El problema surge cuando dos inteligencias artificiales realizan una transacción y algo sale mal. Por ejemplo, un asistente virtual compra un producto para un usuario, pero el artículo llega defectuoso o diferente a lo acordado. Si el bot del vendedor rechaza la devolución, la pregunta es: ¿quién resuelve el conflicto cuando las partes involucradas son algoritmos?
Actualmente, los sistemas legales están diseñados para personas y empresas, con procesos que pueden tardar meses o incluso años. Para las máquinas, que operan a velocidades de milisegundos, esos tiempos resultan incompatibles con el comercio automatizado.
Internet Court fue desarrollado por un consorcio de 27 empresas vinculadas a tecnología e infraestructura descentralizada, entre ellas GenLayer, OKX, ZKsync y MetaMask. El objetivo es crear un estándar abierto que permita a los agentes de inteligencia artificial resolver desacuerdos sin recurrir a abogados ni procesos judiciales tradicionales.
Un jurado compuesto por inteligencias artificiales
El sistema funciona mediante tecnología blockchain y utiliza un “jurado” de modelos de inteligencia artificial para emitir decisiones. Antes de una transacción, los agentes pueden establecer las condiciones del acuerdo y colocar los fondos en un depósito de garantía.
Si aparece un conflicto, el caso es enviado al tribunal digital, donde cinco validadores seleccionados al azar analizan la disputa utilizando distintos modelos de IA, como ChatGPT, Claude o Gemini.
Uno de los validadores propone una decisión y los demás votan de manera secreta. Si existe consenso, se emite un fallo con una ventana de 30 minutos para presentar una apelación. En caso de impugnación, el jurado puede ampliarse hasta 11 participantes y continuar creciendo hasta alcanzar una resolución definitiva.
El sistema toma como referencia el teorema del jurado de Condorcet, una fórmula matemática creada en 1785 que plantea que la posibilidad de acertar aumenta cuando varias personas independientes evalúan un mismo problema.
Una economía manejada por agentes de IA
El uso de agentes inteligentes en actividades económicas ya es una realidad. Empresas utilizan sistemas automatizados para analizar mercados financieros, gestionar operaciones y coordinar cadenas de suministro.
Según proyecciones citadas de la consultora McKinsey, para 2030 los agentes de inteligencia artificial podrían intervenir en operaciones comerciales valoradas entre 3 y 5 billones de dólares a nivel mundial.
David Riudor, CEO y cofundador de GenLayer Foundation, explicó que el comercio entre agentes de IA llegará a un punto donde será necesario contar con mecanismos rápidos de resolución de conflictos.
“La economía a la velocidad de las máquinas necesita una justicia a esa misma velocidad”, afirmó.
Los creadores de Internet Court aclaran que la plataforma no busca sustituir a los jueces humanos en grandes procesos legales, sino ofrecer una alternativa para disputas de menor cuantía donde contratar abogados podría resultar más costoso que el propio reclamo.
La plataforma ya se encuentra en fase de pruebas, con cientos de miles de transacciones procesadas y miles de decisiones diarias. Sus desarrolladores prevén un lanzamiento público próximamente, en un momento en el que la inteligencia artificial comienza a participar cada vez más en la economía global.
