Musk aclara que la inteligencia artificial transformará, no eliminará, empleos
Elon Musk, el magnate detrás de SpaceX, se mostró optimista respecto a la transformación laboral que traerá la inteligencia artificial. A su salida de la Casa Blanca, donde se reunió con el presidente Donald Trump y otros líderes tecnológicos, Musk afirmó que “los empleos van a cambiar; siempre han cambiado”. Esta declaración surge en un contexto donde la preocupación por el futuro del empleo es latente, especialmente ante el avance de la tecnología que Trump planea rebautizar como “superinteligencia”.
Al ser consultado sobre el impacto de la inteligencia artificial en el empleo, Musk enfatizó que el desarrollo de esta tecnología no solo transformará el mercado laboral, sino que también podría conducir a un “período de bienestar generalizado”. En sus propias palabras, el empresario prevé “una era de abundancia, en la que no solo tendremos una renta básica universal, sino una renta alta universal”.
El impacto de la inteligencia artificial también se extiende a la salud pública. Musk explicó que la integración de robots con sistemas de superinteligencia permitirá un acceso ampliado a servicios médicos de alta calidad, afirmando que “todas las personas en el mundo pueden tener una atención médica mejor que la de cualquiera aquí, incluyéndome a mí”. Este futuro, según Musk, es “maravilloso”.
Cuando se le preguntó sobre el miedo a una ola de despidos masivos, Musk respondió de forma contundente: “Los empleos van a cambiar. Siempre han cambiado. Creo que veremos una evolución de los roles”. Para él, las cifras actuales del mercado laboral no respaldan la idea de que la automatización conduzca a un aumento del desempleo. “No es como si el desempleo hubiera aumentado; hay una enorme demanda de personas”, subrayó, argumentando que la tecnología modifica las tareas, en lugar de reemplazar a los trabajadores.
Musk cerró su intervención con una proyección positiva sobre el futuro: “Creo que el resultado más probable es increíblemente beneficioso. Si pudieras mirar al futuro, es el futuro que querrías”.
Estas declaraciones se produjeron el 29 de septiembre durante una reunión en la Casa Blanca, donde Trump propuso formalizar el término “superinteligencia” para referirse a la inteligencia artificial. El presidente anunció que firmaría un decreto para oficializar esta denominación, descartando cualquier intención de frenar el desarrollo tecnológico.
El encuentro reunió a figuras destacadas como Dario Amodei de Anthropic, Mark Zuckerberg de Meta, Jensen Huang de Nvidia, Sundar Pichai de Google y Jeff Bezos de Amazon. Según fuentes cercanas, el objetivo del Gobierno era alinear posiciones con estos líderes tecnológicos ante las crecientes preocupaciones sobre la seguridad vinculadas a la inteligencia artificial.
La propuesta de cambiar la denominación de “inteligencia artificial” a “superinteligencia” no fue casual. Trump ha insistido en que el término actual es inapropiado y que la tecnología se define mejor con la palabra “súper”. De hecho, el Departamento de Estado ya ha instruido a sus diplomáticos en la oficina de organizaciones internacionales a utilizar el nuevo término, según reportó la agencia The Associated Press.
