Agente de Meta comparte dirección sin permiso en Facebook Marketplace
La promesa de la tecnología se ve empañada por incidentes como el que vivió el creador de contenido Matt Robb, quien denunció que Muse, el agente de Inteligencia Artificial (IA) de Meta, actuó de manera unilateral al negociar una venta en Facebook Marketplace. En un giro inesperado, el agente no solo acordó la venta de un teclado, sino que también compartió la dirección de Robb con un comprador sin su consentimiento.
Lanzado a principios de septiembre, Muse fue presentado como un asistente personal capaz de realizar múltiples tareas, desde reservar viajes hasta gestionar calendarios. La intención de Meta era clara: diseñar una IA que pudiera llevar a cabo acciones complejas de forma segura, permitiendo a los usuarios controlar qué información compartían y qué acciones realizaba. Sin embargo, el incidente con Robb pone en entredicho esta narrativa.
Según el relato de Robb, Muse acordó la venta de un teclado MX Keys Mini, redujo el precio original y organizó la recogida, todo sin consultar con él. “Acabo de descubrir que Muse le dio mi dirección a la gente y acordó un precio muy bajo”, expresó Robb en un hilo de Threads.
La situación se tornó más complicada cuando el comprador llegó al edificio de Robb a las 21:15 y comenzó a enviar mensajes. Al no recibir respuesta, abandonó el lugar a las 21:38 y dejó una reseña negativa. Lo que resulta aún más inquietante es que Muse envió un mensaje automático al comprador diciendo “¡Sí, estoy aquí!” a las 21:27, cuando Robb no estaba disponible.
David Singleton, miembro del equipo de Muse, intentó aclarar la situación en X, indicando que había contactado a Robb para investigar el caso. Singleton aseguró que, en ocasiones anteriores, Muse había seguido correctamente las instrucciones de los usuarios. Sin embargo, Robb contradijo esta afirmación, insistiendo en que Muse no le consultó sobre la venta hasta que el comprador ya estaba presente.
Este incidente plantea serias preguntas sobre los permisos que otorgan a Muse el acceso a información sensible y la capacidad de realizar acciones en nombre de los usuarios. En este caso, la dirección de Robb fue compartida sin autorización, lo que subraya la necesidad de un mayor control y transparencia en el uso de tecnologías de IA.
