Abrazados hasta el final: madre e hijo fueron hallados juntos tras ocho días bajo los escombros en La Guaira
La esperanza se mantuvo viva durante ocho días entre toneladas de concreto y silencio. Los rescatistas del grupo U.R.I Guayana no dejaron de buscar a Juan Manuel y a su madre Damelis, hasta lograr encontrarlos entre los escombros dejados por los terremotos del pasado 24 de junio en La Guaira.
La jornada que parecía imposible terminó con un momento cargado de emoción, madre e hijo fueron hallados juntos, abrazados hasta el final, como una muestra del vínculo que ni la fuerza de la tragedia pudo romper.
Tras días de búsqueda ininterrumpida, los rescatistas lograron ubicar primero a Juan Manuel al mediodía. Horas después, aproximadamente a las 3:30 de la tarde, encontraron a su madre Damelis, completando una operación marcada por el esfuerzo, la resistencia y la esperanza de sus familiares.
El equipo de U.R.I Guayana formó parte de las brigadas desplegadas en la llamada “zona cero” para localizar sobrevivientes tras los sismos que sacudieron al estado La Guaira. Durante días, los grupos de rescate trabajaron entre estructuras colapsadas, utilizando herramientas especializadas y escuchando cualquier señal que pudiera indicar la presencia de personas con vida.
La tragedia dejó escenas de dolor, pero también historias de humanidad y perseverancia. En medio de la emergencia, otros rescates con sobrevivientes después de ocho días bajo los escombros marcaron la esperanza de cientos de familias que aguardaban noticias de sus seres queridos.
El hallazgo de Juan Manuel y Damelis representa uno de esos relatos que quedan grabados tras una catástrofe, una madre y un hijo que permanecieron unidos hasta el último momento, mientras decenas de rescatistas se negaban a abandonar la búsqueda.
Para los integrantes de U.R.I Guayana, cada hora entre los escombros significó una lucha contra el tiempo, pero también una promesa: seguir buscando mientras existiera una posibilidad de encontrar vida.
